La ultraderecha holandesa y francesa se alían de cara a las elecciones europeas

  • Los líderes euroescépticos Geert Wilders y Marine le Pen anuncian en La Haya su intención de formar un frente común para "devolver la soberanía" a sus respectivos países

El líder populista de derechas holandés, Geert Wilders, y la presidenta del partido francés de extrema derecha Frente Nacional, Marine le Pen, acordaron ayer en La Haya formar una alianza de cara a las elecciones europeas del año próximo.

Junto con otros críticos de la Unión Europea (UE), quieren participar en las elecciones para la Eurocámara y formar así un grupo parlamentario más fuerte. Ambos coincidieron en señalar que se trata de una "cooperación histórica".

Para formar una fracción parlamentaria precisarán del apoyo de al menos otros cinco países miembros de la UE. Le Pen y Wilders se mostraron ayer confiados en poder conseguir el respaldo de otras formaciones de ultraderecha.

Wilders y Le Pen, contra quien ayer se manifestaron grupos de holandeses en La Haya, expusieron sus planes ante decenas de cámaras y periodistas de toda Europa. Su objetivo es la disolución de la UE y el regreso a la soberanía de los estados nacionales.

"Estamos obligados a pedir autorización a Bruselas, obligados a tener una moneda única y queremos libertad y soberanía", declaró la política francesa, que ayer visitó el Parlamento holandés invitada por el diputado Wilders.

Para Wilders, los países tienen que recuperar su moneda, el control sobre sus presupuestos, las fronteras y las leyes. "Así comienza la liberación de la élite y de Europa del monstruo de Bruselas", agregó.

El político holandés calificó a Le Pen como "una buena amiga" y "tal vez la futura presidenta de Francia".

Puntualizó que ambas agrupaciones hablarán en concreto sobre la posibilidad de sentarse juntos en la Eurocámara después de la celebración de esas elecciones. "Sobre la formación de un grupo hablaremos después de las elecciones", según Wilders.

La líder del Frente Nacional explicó que su partido es partidario de "devolver la voz al pueblo" y si fuese necesario organizar "un referéndum para retirarnos de la UE y recuperar la soberanía" para Francia.

Hasta la fecha una cooperación entre partidos contrarios a la UE había fracasado por falta de confianza mutua. Además, algunas formaciones temían que su imagen se viese dañada por los puntos de vista racistas o antisemitas de posibles colegas.

También Wilders había mantenido distancia con el ultraderechista Frente Nacional a raíz de las declaraciones antisemitas de su fundador, Jean-Marie le Pen, padre de la actual líder del partido.

La política francesa reaccionó visiblemente irritada ante las numerosas preguntas sobre el antisemitismo de su padre.

Además, Marine le Pen señaló que en la colaboración no han interferido otras diferencias entre ambas formaciones ya que en los asuntos básicos sobre Europa están de acuerdo. "Ni en un matrimonio están ambos siempre al cien por cien de acuerdo", dijo sonriendo.

En la actualidad, el PVV de Wilders cuenta con cuatro escaños en la Eurocámara y el Frente Nacional con tres. Uno de ellos es el propio Jean-Marie le Pen.

Por otro lado, el ultraderechista Partido Nacional Democrático (NPD), principal aglutinante de los neonazis alemanes, no percibirá financiación pública por decisión del Tribunal Constitucional tras repetidas irregularidades contables.

El bloqueo del Constitucional responde a la demanda presentada por el Parlamento federal (Bundestag) contra el partido por el impago de la sanción de 1,27 millones de euros que le fue impuesta por manipular su contabilidad.

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