Festival de cine de cannes 'Vicky Cristina Barcelona' es recibida con aplausos

Allen recupera su registro cómico en Barcelona

  • El realizador neoyorquino fue el protagonista de la jornada de ayer, en la que el boxeador Mike Tyson también brilló

Dos mujeres como Penélope Cruz y Scarlett Johansson son el sueño de muchos, pero esa fantasía sólo está al alcance de un hombre, Javier Bardem, en Vicky Cristina Barcelona, la comedia romántica que Woody Allen presentó ayer fuera de concurso en el Festival de Cannes.

El entusiasta aplauso que se escuchó al término de la función para la prensa sofocó algún tímido abucheo a la cinta, que recupera el tono de comedias famosas del director como Annie Hall.

Vicky Cristina Barcelona, la primera que el neoyorquino rueda en España después de su controvertida etapa en Londres, constituye además un turístico homenaje a la capital catalana, que se erige como un personaje más de la película.

Si Javier Bardem quería librarse de su imagen de latin lover, después de esta comedia le resultará más difícil, pues en la cinta da vida a un seductor que remite en algún momento a Jamón, jamón, la película en la que Cruz y el actor nacido en Canarias compartieron en los inicios de su carrera.

Al comentar la película, Woody Allen defendió el personaje de Bardem, que sin conocer a las dos turistas, lo primero que les propone es pasar un fin de semana juntos. "Básicamente es una persona decente, abierta". Preguntado acerca del sueño de estar con dos mujeres a la vez, Allen replicó que para él una relación de esas características sería impensable. Ya "es bastante duro conseguir una persona", apostilló.

El otro hombre del día fue el boxeador Mike Tyson. La imagen de un hombre vulnerable es la impresión inmediata que suscita Tyson, el documental de James Toback en el que el campeón mundial de peso pesado habla sin tapujos de su vida.

Entre los cinéfilos en Cannes no se presupone precisamente una pasión por el boxeo, sin embargo, la sala que estrenaba el documental agotó sus 900 localidades y cuando Mike Tyson se presentó, el público comenzó a aplaudir completamente entregado a la figura mítica, que ahora ha subido considerablemente de peso.

En rueda de prensa, el boxeador, que conoce al realizador estadounidense desde que este le incluyó en el reparto de su su película Black and white (1999), relató que aceptó hacer esta película porque estaba en rehabilitación, en un programa de desintoxicación. "No tenía nada que hacer ni a dónde ir".

La sección oficial tuvo en Walter Salles lo mejor. "El cine, para reflejar su propio tiempo tiene que estar un poco por delante", aseguró ayer el director brasileño quien presentó la película que codirige con Daniela Thomas, Linha de Pase. Brasil, explicó Salles, es un país que está cambiando constantemente. "Una forma de reaccionar ante esos cambios es integrar esa realidad".

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