Ángeles Caso gana el Premio Planeta con una novela sobre la inmigración

  • La escritora se inspira en las historias reales de unas amigas caboverdianas para narrar el infortunio de una joven africana en Europa.

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Quince años después de quedar finalista del Planeta con El peso de las sombras, la asturiana Ángeles Caso se convirtió ayer en la nueva ganadora del premio con una novela titulada Contra el viento, donde la escritora retrata la lucha por salir a flote de una inmigrante procedente de Cabo Verde. El galardón literario con mayor dotación económica del mundo -600.000 euros- esquiva así la posibilidad de dar sorpresas y va a parar a una autora de largo y exitoso recorrido.

Caso, que se presentó al premio con el seudónimo de Virginia Évora, se inspira en las historias reales de unas amigas para narrar las dolorosas vivencias de una emigrante que abandona Cabo Verde para probar fortuna en Europa. Primero será Portugal el escenario donde emprenda una nueva etapa; más tarde, la joven viajará a España. "Todas ellas me han prestado sus vidas para que pueda escribir esta novela; vidas de mujeres que luchan contra la miseria y contra los sueños frustrados y que tienen que emigrar", dijo Caso al recoger el premio, que dedició precisamente a esas amigas.

La escritora se suma con esta distinción a la afortunada lista de nombres que han sido primero finalistas y finalmente ganadores del premio, como ocurrió en anteriores ediciones con Mercedes Salisachs, Fernando Sánchez Dragó, María de la Pau Janer y Fernando Savater. Afianza además la autora su buena estrella dentro de la editorial que le publica, que siempre ha intuido en ella una baza segura. Desde que superó a Cela en el número de ejemplares vendidos, cuando coincidió con él en la entrega del Planeta en 1994, la suerte ha acompañado a esta licenciada en Historia del Arte que despuntó como periodista en Televisión Española y Radio Nacional y que ha sabido hacerse un hueco en el mercado editorial.

Además de su faceta como narradora, que le ha reportado otras alegrías como el Fernando Lara en 2000 por Un largo silencio, la autora se ha granjeado la admiración de los lectores gracias a otros textos como Elisabeth, emperatriz de Austria-Hungría, una aproximación biográfica al célebre personaje de Sissi, y Las olvidadas, un ensayo en el que reivindicaba a una serie de creadoras incomprendidas por un mundo que negaba a la mujer su derecho a expresarse.

Curiosamente, el jurado eligió como finalista al malagueño Emilio Calderón, otro ganador del Fernando Lara (con El judío de Shangai) que comparte con Ángeles Caso el interés por la historia. El andaluz participaba en el premio con La bailarina y el inglés, una ficción ambientada en la India dominada por los británicos, marco en el que un jefe de Policía deberá enfrentarse a la resolución de unos misteriosos crímenes. "Es una novela de aventuras. Yo creo que tiene mucho que ver con la literatura de Rudyard Kipling, uno de mis autores favoritos", dijo el autor de la obra, que llegará a las librerías a principios del próximo mes, al mismo tiempo que la novela ganadora.

El premio se concedió ayer en Barcelona durante una gala multitudinaria, como es habitual, y que se vio alterada por un percance: el poeta Pere Gimferrer, miembro del jurado presente en el acto, cayó de repente al suelo víctima de un desmayo. La ceremonia se interrumpió durante unos minutos, y entre los más de 1.000 asistentes cundió el nerviosismo al ver la llegada de los servicios médicos de emergencia, pero finalmente, según los organizadores, todo quedó en una aparatosa "indisposición".

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