El Archivo Municipal exhibe un documento sobre un terremoto del siglo XVII

  • A través de las Actas Capitulares se conocen las gestiones llevadas a cabo para paliar los estragos

Documento referido al seismo de octubre de 1680. Documento referido al seismo de octubre de 1680.

Documento referido al seismo de octubre de 1680. / m. h.

El Archivo Municipal expone en su Sala de Lectura un nuevo documento original dentro de su ciclo de micro exposiciones Un siglo en doce meses. Con la exhibición de este original finaliza su particular recorrido por la Málaga del siglo XVII a través de los documentos que se conservan en esta institución. En esta ocasión el ejemplar seleccionado está relacionado con un momento trágico de la historia de Málaga: el terremoto del año 1680. Este documento estará expuesto hasta el 31 de agosto y podrá ser visitado de lunes y viernes de 9:30 a 14:30 y martes, miércoles y jueves de 9:30 a 19:30 horas.

El siglo XVII fue un periodo particularmente duro para la ciudad. Este terremoto fue el último zarpazo de un cúmulo de desgracias que se habían cebado con la población. El hambre, la peste, el diluvio y las tempestades ya habían azotado Málaga con anterioridad. Algunos interpretaban este cúmulo de desgracias como un castigo divino por el comportamiento de los habitantes como era recogido en las pláticas de Fray Alonso de Santo Tomás, obispo de Málaga, que insistía en la necesidad de corregir las actuaciones humanas.

A través de las Actas Capitulares se conocen las gestiones que sus gobernantes llevaron a cabo para paliar los estragos y restablecer la normalidad en la ciudad. Entre la valiosa documentación conservada se expone la Sesión de Cabildo del día 12 de octubre, tres días después del terremoto, momento, en el que la corporación se reunió para agilizar la comunicación al rey con el ruego de pedirle ayuda económica para la población desvalida y el arreglo de la ciudad. Igualmente acuerdan comunicar a Fray Alonso de Santo Tomásque hiciera la misma súplica ante el monarca. El último punto de la sesión fue para dar cuenta de la procesión que, a instancias del Sr. Obispo, se celebraría siendo el itinerario desde la Catedral al Santuario de la Victoria.

Los daños que Málaga sufrió tras el seísmo determinaron muchas de las actuaciones municipales en los doce meses siguientes: auxilio a la población sin recursos, arreglo de los edificios dañados, en especial la casa consistorial, la reparación del puente sobre el Guadalmedina, limpieza del alcantarillado y desescombro.

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