Benalmádena expone 'Lo que da precio al viaje es el miedo'

  • La muestra acoge 38 obras en distintos soportes sobre las diversas sensaciones humanas

El Centro de Exposiciones de Benalmádena alberga hasta el próximo 6 de abril la muestra Lo que da precio al viaje es el miedo, una iniciativa de la obra social de Cajasol compuesta por 38 obras, entre fotografías, pinturas, vídeos e instalaciones de diferentes autores que invitan a reflexionar al visitante. El comisario de la exposición, Francisco Pérez Valencia, explicó ayer que la muestra se encuentra dividida en tres niveles diferentes y se plantea como un viaje del visitante que debe llegar "desnudo de impresiones" para terminar con numerosas cuestiones "sobre el mundo que nos rodea".

El primero de los niveles se encuadra bajo el título El placer de mirar que ofrece una serie de obras con una intencionalidad hedonista en lo que lo único que se busca es que el espectador disfrute con la mera observación. En esta sección se incluyen obras como el vídeo de Vassileva The milkmaid, donde una mujer vierte leche con una jarra a un recipiente durante tres de minutos ininterrumpidamente y "en donde la historia está en lo que no cuenta". El segundo paso, Cambiarlo todo, muestra una posición más beligerante de la vida que llega a provocar sensaciones de rechazo, provocación y confrontación en el visitante. Una muestra de esto es la fotografía Sarajevo de Paulo Nozolino, que muestra un niño de 6 años fallecido durante el conflicto de los Balcanes.

Por último, bajo el título Colección privada se realizan guiños a lo prohibido y a lo sensual, como en el vídeo de Bigas Luna Virgen Lactatio o en la instalación fotográfica Swimming Pools. "Puede que algunas personas se sientan incómodas con algunas piezas, pero la incomodidad sólo está en los ojos del que mira", afirmó Pérez.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios