Benjamin Black: "La función del escritor no es denunciar, sino describir"

  • John Banville regresa a la novela negra con 'Pecado', sobre los abusos sexuales de la Iglesia en Irlanda

Benjamin Black, el pseudónimo del escritor John Banville, se mete en la piel de un nuevo protagonista, el inspector Strafford, en Pecado, una perfecta novela negra en la que, con la Irlanda de los años 50 como escenario, "describe" los abusos sexuales a menores dentro de la iglesia católica irlandesa. Fiel al estilo descriptivo y meticuloso que caracterizan sus anteriores siete novelas de misterio centradas en el forense Quirke, Black vuelve a jugar con un nuevo personaje al que enfrenta a la resolución del crimen de un cura católico. Un asesinato en el que el lector abordará también páginas llenas de crudeza sobre los abusos a menores de sacerdotes católicos en la Irlanda de medidos del siglo XX.

Según explica, su papel no ha sido el de "denunciar" estos hechos que, en "el fondo", la sociedad irlandesa "sabía sin saber", sino "describir lo que sucedió". "Los describo meramente, si los denunciase sería un periodista, un político o un sociólogo", matiza con semblante serio. "No he vivido una experiencia cercana -recuerda-. Yo era uno de los chicos listos y con unos padres respetables y los pedófilos solían escoger a niños pobres y que tenían problemas en el aprendizaje. No solo los pedófilos, sino también profesores que eran crueles físicamente, que tenían un poder y lo utilizaban. Por eso, para el autor, la parte "más espeluznante" de su obra es cuando el sacerdote asesinado describe en primera persona los abusos.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios