Balance cultural de 2008 Música en Málaga

Buena salud, principio de tos

  • La escena funciona, con el Cervantes como pulmón en lo referente a conciertos y muchas bandas con proyección nacional, pero parece que se ha tocado techo

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Este año ha tocado dejar los complejos en el fondo del armario. Málaga cuenta con una sana escena musical que en 2008 quizá haya tocado techo, y eso es un problema. Porque si en los últimos doce meses hemos tenido muchos motivos para arquear las cejas ante tanta sorpresa, algunas señales parecen indicar que a finales de 2009 recordaremos lo vivido como los buenos viejos tiempos. Un ejemplo del nivel al que hemos llegado es el concierto de Lou Reed este pasado verano en el Teatro Cervantes, y es que el neoyorquino escogió nuestra ciudad para cerrar la gira de Berlin, ante la envidia de las otras plazas que esperaban contar con el espectáculo y no pudieron captar su atención.

El viejo tópico que decía que había que salir de Málaga para ver conciertos no ha estado en uso en 2008; y comparte el retiro con el otro pesado lugar común, el que dictaba que aquí no había bandas y que las que había no podían hacer nada. Nada de eso ha sido verdad este año. El Cervantes ha ofrecido una de las mejores programaciones de España en los últimos doce meses, si bien ha enterrado el festival AV, su apuesta por el pop y el rock de vanguardia -hubo cierto escándalo por los precios de los conciertos del Terral, pero el otoño ha visto una agradable bajada-. El Cánovas sigue con su escasa pero exquisita oferta, y las salas privadas -aún exiliadas en los polígonos- mantiene un pulso vital notable y cubren el espacio que lo público no abarca. Y nuestras bandas están vivas, tanto en el publicitado mundo de la radiofórmula como en el oscuro underground.

Chambao y Diana Navarro siguen manejándose bien bajo los focos mediáticos -ambas están en la lista Promusicae, la primera lleva 56 semanas y la segunda está en el undécimo puesto tras dos meses-, veteranos como Tabletom han regresado, a los escenarios y al estudio de grabación, y los más jóvenes están pidiendo su sitio. Zenet casi es un desconocido pero acaba de lograr una nominación en los Goya a la mejor canción -el año pasado lo consiguió Lantana, por cierto-, Tom Cary ha convencido a la crítica nacional con su debut -Mondosonoro y Rockdelux les aplauden- y en 2009 van a Estados Unidos -este verano ya estuvieron Notes to Myself- y Ecuador. En apenas unas semanas publica también Gastmans, el mejor autor español de pop francés, y en primavera regresan Hablando en Plata. Y es que nuestro indie se ha puesto a la altura del hip hop, siempre en forma.

Además, si nuestra escena underground ha subido un peldaño, siendo ya reconocida a nivel nacional, a los veteranos les han salido hermanos pequeños que pisan fuerte: Allfits, OdeOnDreams, Model Monroe... Una oleada de propuestas que encuentran su hueco en lugares como el NeoAteneo o el Canelacore. Esto va bien, ojalá dure.

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