Concha Velasco recibirá el Premio Málaga del Festival

  • La actriz vallisoletana será la protagonista de una gala en el Teatro Cervantes el próximo 5 de abril en la que se recordará toda su carrera desde su debut en la gran pantalla en 1954

Que levante la mano el director o actor español que no haya trabajado con Concha Velasco en los últimos 50 años. No son muchos los que pueden alzarla. Desde su debut en la gran pantalla en 1954 con El bandido generoso (José María Elorrieta), la actriz vallisoletana no ha abandonado la actuación, ya sea en el cine, el teatro o la televisión, con más de cien producciones. La undécima edición del Festival de Málaga. Cine Español reconocerá toda su carrera con la entrega del Premio Málaga. Será en una gala que se celebrará el próximo 5 de abril en el Teatro Cervantes

El Premio Málaga no le llega en el retiro a la que fuera el rostro más amable del desarrollismo franquista en los 50. Concha Velasco (Valladolid, 1939) encarna actualmente dos personajes, Carmen Orozco, de la serie de televisión Herederos, y Filomena Marturano, de la obra teatral homónima.

Entre sus días de bailaora en la compañía de Manolo Caracol y como vicetiple de Celia Gámez y sus primeras incursiones en el cine no pasaron muchos años. Tras debutar con papeles secundarios en El bandido generoso y La reina mora, ambas de 1954, Velasco -entonces y durante varias décadas Conchita, ya en los años 70 de forma intermitente- logró su primer coprotagonista en Muchachas en vacaciones (José María Elorrieta, 1957), a la que siguió el gran éxito de Las muchachas de la Cruz Roja (Rafael J. Salvia, 1958), en la que coincidió por primera vez con Tony Leblanc, actor con el que rodaría una larga serie de películas -también formó pareja con Alfredo Landa, Fernando Fernán Gómez y Manolo Escobar-.

El día de los enamorados (1959) consolidó su popularidad, que se fortaleció con Los tramposos (1959, y Película de Oro de la novena edición del Festival de Málaga) y Amor bajo cero (1960). Su siguiente salto fue con Historias de la televisión (1965), en la que interpretó La chica ye-ye, uno de las canciones más populares de la década. Años de taquillazos continuos corresponden a títulos como Las que tienen que servir (1967), Cuatro noches de boda (1969), El taxi de los conflictos (1969), La decente (1970), Préstame quince días o Venta por pisos (1971).

La segunda mitad de los setenta supuso un giro de madurez en su carrera, pese a que coincidió con el cine del destape, de contenido sexual. Así, filmes como Pim, pam, pum... fuego (1975) y Las largas vacaciones del 36 (1976), se alternaban con otros como Jaque a la dama (1979), con el lesbianismo como enganche. El verdadero cambio le llegó con La colmena (1982), a la que siguieron la serie de televisión Teresa de Jesús (1984) y Esquilache (1989, por la que logró una candidatura a los Goya). En 1996 consiguió su segunda candidatura a los Goya, por Más allá del jardín, y en 1999 logró trabajar con García Berlanga, uno de sus sueños, en París Tombuctú. En los últimos años se ha dedicado sobre todo a la interpretación teatral, aunque sin abandonar nunca ni el cine ni la televisión.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios