Deidades de cera

No deja de resultar irónico que José María Cano hable de la economía, de los rostros del poder económico y de la difusión de éstos a través de un medio de masas como el periódico, concretamente el Wall Street Journal, mediante una técnica tan poco económica como la encáustica, paciente, artesanal y delicada en grado superlativo: menuda patada al time is money.

En Materialismo-matérico todo responde a un planteamiento sin fisuras. El proyecto de Cano, tremendamente personal, tiene en esta exposición coherencia y correspondencia entre forma y contenido; un decoro, idoneidad o adecuación que comienza por el propio título de la muestra que nos indica la coalición formal y de tema, ya que alude tanto a la capacidad matérica de la encáustica (cera) y al marxista materialismo histórico que explicaría las estructuras sociales en relación a lo económico y productivo.

Cano toma las imágenes de personalidades políticas y empresariales (acero, finanzas, tecnología, información) que se reproducen en la biblia de la economía para proceder a ampliarlas traspasándolas a la encáustica, lo que depara, merced al proceso de goteo y adhesión de cera caliente, un aspecto final que rememora el propio de los periódicos. No podemos olvidar que en el Pop, algunos autores como Lichtenstein buscaban imitar esta maniera industrial del papel impreso, cosa que Cano consigue eficazmente dotándola, además, de exquisitez y sentido táctil. El empleo de esta técnica, junto a la ampliación de las imágenes provoca que reparemos en ellas, ya que la inflación de lo mediático harían que pasaran inadvertidas.

El irónico montaje roza lo ritual, el culto y el recogimiento. Estamos ante una suerte de salón de la fama o capilla donde las deidades que gobiernan el mundo parecen ser veneradas distanciándose aún más de nosotros. Entre signos de dólares y tantos por ciento, este apostolado económico esboza una masiva sonrisa: el donativo corre de nuestra cuenta.

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