W. Eugene Smith, más real que la vida

  • PhotoEspaña 2008 exhibe gran parte de los mejores trabajos, 250 instantáneas, de uno de los grandes periodistas gráficos

Más real que la realidad, aunque para ello tuviera que manipular esa realidad, contador de historias en las que las palabras sobran, W. Eugene Smith revolucionó el campo del ensayo fotográfico con una serie de trabajos que por primera vez se exhiben completos en las salas del Teatro Fernán Gómez.

Organizada por la Fundación Banco Santander con la colaboración del Ayuntamiento de Madrid, esta exposición, con más de doscientas cincuenta imágenes, está considerada como una de las más importantes de carácter histórico de las programadas en PhotoEspaña 2008.

W. Eugene Smith (EE.UU 1918-1978), uno de los mejores fotógrafos del siglo pasado, exponente del periodismo gráfico y precursor del ensayo fotográfico, creó imágenes que van más allá de la mera representación de los hechos, imágenes a veces obtenidas haciendo repetir la acción o incluso manipulándola en el cuarto oscuro "para traducir de un modo aún más real aquella imagen que sola, quizá, no habría logrado llegar al alma de las personas", ha afirmado la comisaria de la exposición, Enrica Viganò.

Los trabajos publicados para la revista Life, en la que trabajó desde 1946 hasta 1954, le consagraron como fotógrafo de fama internacional. Cuatro de estos trabajos se muestran en un recorrido que comienza con El pueblo español (Spanish Village), uno de sus grandes ensayos. Publicado en Life en 1951 y prohibido en su momento por la censura franquista, Smith llegó a Deleitosa, provincia de Cáceres, después de recorrer casi diez mil kilómetros en coche buscando un pueblo que fuera equilibrado en sus características, ni rico ni el más pobre de los visitados.

Buscando retratar los problemas de aprovisionamiento de alimentos durante la posguerra, el autor afirmaba que al repasar las imágenes del reportaje tenía la impresión de que fueron demasiado benévolas y no transmitían adecuadamente la pobreza que existía en España.

Mujeres con los cantaros en la fuente, retratos familiares, el trabajo en el campo, escenas de vida cotidiana, el médico del pueblo, el cura, el alcalde, las procesiones, la Guardia Civil, la muerte, forman un mosaico de imágenes, cargadas de denuncia pero a la vez de belleza, que reconstruyen toda una época.

Otro de sus grandes proyectos fue el que le encargó la revista sobre un médico rural, de una pequeña ciudad de Colorado. Su misión era documentar el oficio del doctor, pero Smith logra mostrar quién es el médico (Ernest Ceriani) y no sólo lo que hace. "Logra humanizarle y acercarle tanto al lector que parece conocer su carácter", según Enrica Viganò.

En La comadrona, el artista pone su mirada en una partera negra de Carolina del Sur en 1951, en un momento en que ninguna persona negra había sido protagonista en una revista americana. Smith acompaña a la comadrona en sus desplazamientos de una chabola a otra llevando su ayuda en un escenario de miseria y pobreza.

"Siempre he visto al doctor Schweitzer como al único hombre en el mundo al que yo podría llamar con sinceridad un gran hombre", escribía el fotógrafo en la solicitud a la revista Life para hacer un reportaje centrado en la figura del médico y filósofo alemán que desempeñaba su actividad misionera en África. Este trabajo, llamado Un hombre piadoso, provocó en 1954 la ruptura de Smith con la revista Life a causa de las continuas restricciones y limitaciones de la publicación.

Tras dejar la revista, realizó su primer proyecto independiente sobre la ciudad de Pittsburgh, uno de sus ensayos más complejos y utópicos "y el corazón latente de la muestra", según su comisaria, en el que trabajó durante cuatro años. El recorrido finaliza con las imágenes que componen Minamata, documento pionero sobre los problemas medioambientales.

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