La Feria del Libro se despide con más ventas y un "moderado optimismo"

  • Los libreros apuntan a un aumento en el volumen de negocio y valoran especialmente la inclusión del puente festivo en el certamen

La Feria del Libro de Málaga echó ayer el cierre de su edición número 44 (que se dice pronto) después de doce días de actividad en el Palmeral de las Sorpresas, prolongado el asunto gracias al puente festivo del primero de mayo. Y, sin que sirva de precedente, la fórmula "moderado optimismo" parece resultar adecuada para articular el resumen de noticias, a la espera del balance definitivo que se hará público previsiblemente hoy. Quien la empleó ayer fue José Antonio Ruiz, responsable de la Librería Luces, cuyo análisis es "bastante positivo. La línea ascendente del año pasado ha continuado, no de manera espléndida pero sí para dejarnos satisfechos. Lo suficiente, en todo caso, para querer volver". Ruiz valoró especialmente que la organización de la Feria del Libro decidiera incluir el puente en el calendario del certamen, "ya que los tres primeros días de la feria fueron especialmente buenos". En el caso de Luces, por tanto, conviene hablar más de una consolidación que de un aumento de ventas puro y duro, aunque en todo caso el resultado es prometedor: "El año pasado tuvimos nosotros la firma del libro del programa La báscula, que fue uno de los más vendidos y que ha vuelto ha serlo este año. Pero, en esta ocasión, el distribuidor ha decidido organizar la firma con el resto de librerías, así que, aunque también hemos tenido muchas ventas del libro, han sido menos que el año pasado. De todas formas, lo recaudado durante el puente nos ha permitido igualar las ganancias respecto a 2013". Ruiz señala por último que el Palmeral de las Sorpresas, donde se ha celebrado la Feria del Libro por segundo año, "ha sido tomado por la gente: desde luego, nos beneficia estar aquí".

Quien sí habla directamente de un mayor volumen de ventas es Juan Manuel Cruz, responsable de la librería Rayuela, "sin llegar a lo que se podía vender hace algunos años, pero más que el año pasado". Cruz también subraya que los días del puente festivo fueron especialmente fértiles tanto en asistencia como en recaudación, y en cuanto a la instalación en el Palmeral de las Sorpresas "estamos contentos porque estamos en un lugar de paso, al que viene gente a diario. También es muy positivo que las presentaciones de libros y los actos literarios se realicen en el Espacio Iniciarte, justo aquí enfrente, no como antes, que se hacían en el Rectorado cuando la Feria estaba en el Paseo del Parque. Ahora todo está integrado en el mismo sitio". Una de las mayores objeciones que pone Juan Manuel Cruz a la ya clausurada Feria del Libro se la lleva la instalación artística ubicada justo enfrente del mismo Espacio Iniciarte: "No sé cómo la Universidad decide poner aquí una escombrera llena de libros. Es incomprensible. Ha sido desagradable tener que ver esto todos los días".

Por su parte, Rafael Hervías, de la librería marbellí Delibros, también apuntó ayer a un mayor volumen de ventas, no sólo por la coincidencia con el puente festivo: "Si tomamos la Feria únicamente en los últimos nueve días, sin tener en cuenta el puente, también contaríamos una recaudación mayor que el año pasado". La clave, para Hervías, vuelve a ser el Palmeral de las Sorpresas, "un enclave que nos acerca a la gente y que tiene enormes posibilidades. Habrá que aprovecharlas bien en el futuro".

La Feria del Libro de Málaga dice así adiós con más ventas, más negocio (a pesar de que el certamen ha pasado de durar doce días frente a los nueve de los últimos años, los libreros no han tenido que pagar más por el alquiler de sus casetas, con precios congelados de 600 euros por puesto), más visitantes y más ideas para mejorar. Y así que lo veamos.

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