El director del Festival de Cine da por "finalizada" la "reestructuración" del organigrama

  • Carmelo Romero justifica los ceses de dos directivos en una "absoluta falta de confianza"

El responsable del Festival de Málaga-Cine Español, Carmelo Romero, ha dado por "finalizada" la "reestructuración" del organigrama de la sociedad municipal, con las destituciones del director ejecutivo, Franjo Parejo, y del coordinador general, Antonio Luque, lo que, según ha explicado, "no tiene ninguna vinculación con la situación económica" del certamen, sino que se ha debido a "una absoluta falta de confianza" en estos dos altos cargos.

En este sentido, ha incidido en que su decisión ha estado motivada por "una falta de información de gestiones que se estaban realizando y por la toma de decisiones que no estaban debidamente contrastadas", en referencia sobre todo al reciente Festival Lunas de Gibralfaro (Gibfest), un evento que ha tenido que ser suspendido porque "era una apuesta muy arriesgada que se tomó sin mi pleno conocimiento y que no tenía viabilidad".

"Yo me encuentro de pronto con el programa, con los días y las horas y hasta con algunos contratos firmados", ha advertido Romero, que este martes rompía su silencio tras la presentación del libro 'Borau: la independencia como obsesión', de Jesús Angulo y Antonio Santamarina.

Así, ha subrayado que las destituciones se producen ahora "porque es cuando tomo total conciencia de esa situación, independientemente de que mi contrato como director termine o se prorrogue en el futuro". "No obedece a razones de oscurantismo en absoluto, sino a falta de confianza y de información", ha apostillado.

Precisamente, teniendo en cuenta que su contrato termina a finales de este mes de junio, Romero ha mostrado, por primera vez, su disposición a continuar en el cargo de director del certamen malagueño. No obstante, ha afirmado que es un asunto que "desconozco por completo", añadiendo que no ha hablado con el alcalde, Francisco de la Torre, "desde hace bastante tiempo".

La decisión de su continuidad o no corresponde, de todos modos, al consejo de administración de la sociedad municipal que se constituya tras la toma de posesión este sábado de la nueva Corporación. "En estas condiciones, si el alcalde y el consejo me lo proponen, yo seguiré en el cargo", ha destacado, agregando que el proceso de reorganización llevado a cabo ha supuesto, además de los despidos de estos dos altos cargos, restringir las actividades del certamen a "las puramente cinematográficas".

El director del Festival de Málaga ha dejado claro que esas otras actividades, ajenas a la semana grande del cine español, "no han generado pérdidas, pero apenas generan ingresos". En este punto, sí ha querido apuntar que esta decisión "no afecta en absoluto" al cine Albéniz, asegurando que esta instalación ha conseguido "un equilibrio entre ingresos y gastos".

Además, ha defendido que "es un lujo para la ciudad como centro cultural cinematográfico", resaltando, de hecho, el gran número de proyecciones en versión original subtitulada. Una cuestión diferente es, según ha precisado, que el mantenimiento del edificio se pueda afrontar desde otros ingresos; de hecho, ha comentado que "estamos viendo qué se puede hacer".

Durante su intervención, Romero ha manifestado que en las destituciones adoptadas no ha tenido nada que ver un posible desajuste en las cuentas del festival. Por el contrario, ha asegurado que, según sus datos, al finalizar el año registrarán unos ingresos de 2,4 millones de euros, por lo que, teniendo en cuenta que el presupuesto era de 2,1 millones, "estamos dentro de las cifras establecidas" para esta decimocuarta edición y "no habrá ningún problema de tesorería".

Más aún, ha informado de que en estos momentos el festival no debe nóminas a ningún trabajador, ni fijo ni fijo discontinuo ni eventual. Sí ha dicho, sin embargo, que esta semana se está haciendo frente a los finiquitos de los contratos temporales.

En lo que sí ha hecho hincapié es en que "a veces hay falta de liquidez" porque el festival "sólo tiene tres fuentes de financiación": la venta de entradas, que "supone una cantidad muy pequeña --no llega a los 80.000 euros--"; los patrocinadores, y los organismos públicos. Precisamente, sobre éstos dos últimos colectivos ha comentado que "están retrasando el pago, tardando incluso algunos de ellos hasta dos años en ingresar lo debido".

Al ser preguntado por la auditoría de Intervención de la cuenta general de 2010, que resaltaba supuestas deficiencias o incumplimientos de la normativa legal, Romero ha subrayado que fue aprobada el pasado 24 de abril en la junta general de la sociedad "sin ningún voto en contra" por parte de los consejeros.

De hecho, en cuanto al gasto de 78.807 euros al que se aludía, ha explicado que corresponde a una factura que "nosotros no hemos contabilizado, sino que pertenece al Teatro Cervantes", al igual que otro cargo de 30.687 euros. "Esto fue objeto de una reunión entre las dos sociedades y se acordó una compensación", ha expuesto.

También ha comentado que lo que en la auditoría aparece como "deudores incobrables" es dinero que "le deben al festival" y que, "incluso, se arrastra de la gestión anterior, por lo que reclamamos el pago".

Respecto a que el director en funciones del Área de Cultura, Óscar Carrascosa, deje la dirección de la Málaga Film Office, él mismo, al asistir también a la presentación del libro sobre José Luis Borau, ha indicado que "administrativa y económicamente" esta oficina "siempre ha dependido del Festival de Cine y, por tanto, de Carmelo Romero, pero, como en su funcionamiento tiene un carácter muy transversal, en su momento se decidió que yo podría asumir esa parte más institucional y de interlocución".

Sin embargo, se considera oportuno que ahora Carrascosa, como director de Cultura, deje la dirección de la oficina, encargada de la promoción de la ciudad como escenario de rodajes, hasta que se constituya la nueva Corporación municipal y "veamos qué ocurre". También se despide del servicio de publicaciones en coedición entre el Festival de Málaga y el Área de Cultura.

Por otra parte, Romero ha aprovechado para anunciar que este jueves presentará en Madrid con la directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel, un acuerdo de colaboración para la promoción conjunta de películas españolas por todo el mundo.

La primera iniciativa de esta colaboración será el programa 'Zonazine. Nuevos autores en el cine español', un ciclo de cinco películas realizadas entre 2001 y 2009 y que se proyectarán en un gran número de centros del Instituto Cervantes, comenzando por los situados en Palermo (Italia) y Gibraltar.

En cuanto a las películas que se proyectarán, se encuentran 'Nómadas' (2001), de Gonzalo López-Gallego; 'Azuloscurocasinegro' (2006), de Daniel Sánchez Arévalo; 'Bajo las estrellas' (2007), de Félix Viscarret; 'Ladrones' (2007), de Jaime Marqués, y 'Tres días con la familia' (2009), de Mar Coll. Todos estos largometrajes son primeras obras, estrenadas en el Festival de

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