Freud y los nativos

Un azar de la Grand Guerre retuvo a Malinowski, súbdito del Imperio austro-húngaro, en la colonia británica de Nueva Guinea. Fruto de esta obligada estancia son tanto su obra más conocida, Los argonautas del Pacífico Occidental, como este Edipo destronado (1927), donde Malinowski, un Malinowski confinado en las islas Trobiand, discrepa con inteligencia de la tesis caudal de Freud, expresada en Totem y tabú (1914) al comienzo de la contienda: el mito de "la horda primordial" y el complejo de Edipo. No en vano, el subtítulo de la obra es Sexo y represión en las sociedades primitivas, lo cual indica ya el ámbito psicoanalítico de su trabajo de campo.

Sin embargo, Edipo destronado no es sólo ni principalmente un libro de antropología social. Su alcance es el de un vasto libro de cultura. Al refutar la tesis de Freud, Malinowski está modificando, ampliando, perfeccionando uno de los modelos de mayor influencia sobre el siglo XX: el modelo psicoanalítico con el que Freud quiere explicar la interioridad del hombre y el nudo de pasiones y fuerzas que lo componen. La diferencia estriba en el carácter histórico -o no- de dicha estructura anímica. Para Freud, el complejo de Edipo es el hecho previo, indiscutido, inamovible, en que se fundamenta la civilización desde el origen del hombre. Para Malinowski, dicha situación se deriva de la ordenación social en que se inscribe el individuo. Edipo destronado toma su título de la ausencia de este complejo, tan frecuente en el patriarcado occidental, en la sociedad matriarcal de las islas Trobiand. Malinowski inauguraba así la crítica historicista del psicoanálisis; crítica que más tarde retomaría Erich Fromm, señalando el carácter "metafísico" de sus principios, ajenos al curso del tiempo y a las circunstancias sociales, que Freud mantuvo contra sus detractores. Al cabo, Freud intentaba nada menos que una explicación definitiva del individuo. Una explicación que emergiera del latido primordial del sexo, de la violencia ingénita del hombre, y no de las peculiaridades organizativas de una tribu remota. En este sentido, puede decirse que el psicoanálisis de Freud era, en buena medida, un adanismo.

Bronislaw Malinowski. Trad. Miguel Ros González. Errata naturae. Madrid, 2013. 232 páginas. 19,50 euros

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