Henarte muestra una treintena de iconos rusos de los siglos XVIII y XIX

  • Las piezas forman parte de la importante colección que atesora la Fundación Faustino Orbegazo y representan diversas escenas bíblicas pintadas al temple

En plena Semana Santa, la galería Henarte se aparta de caminos preestablecidos para exhibir una colección única de iconos de la tradición pictórica rusa. Una treintena de piezas fechadas entre finales del siglo XVII y el XIX se exponen en la sala malagueña desde ayer hasta el próximo 3 de abril. Las obras forman parte de los fondos que atesora la fundación bilbaína Faustino Orbegazo. "Ésta es la primera vez que viene a Málaga una muestra de estas características", comenta el galerista José Tomás Henar.

"Tenemos una gran relación con la fundación, que lleva 40 años trabajando en el mundo del arte", explica Henar. A raíz de esa amistad surgió este proyecto, para el que han tenido que hacer una selección de entre las casi 200 obras con las que cuenta la firma vasca. San Nicolás junto a la cruz (finales del siglo XVII, principios del XVIII) es el icono más antiguo de la exposición, que reúne la representación de diversas escenas bíblicas.

La resurrección de Lázaro, San Jorge y el dragón, San Juan Bautista, la vida del profeta Elías, diversas Vírgenes y el tradicional Pantocrátor se pueden ver y comprar en la sala malagueña. Y con precios que pueden estar al alcance de muchos bolsillos, entre 2.000 y 6.000 euros. "Se trata de valores seguros, de una inversión fija porque estas piezas, como un Goya o un Velázquez, nunca se deprecian", afirma el galerista.

Los iconos no llevan firma porque "dentro del mundo ortodoxo se entiende que son cuadros pintados por la mano de Dios a través del artista", subraya José Tomás Henar. "Y no se trata de iconos hasta que no están consagrados, mientras son simplemente imágenes", añade. Por tanto, todas las obras que se pueden ver en la exposición han estado destinadas al culto en diversos lugares de Rusia. Aunque cuentan con su certificado de autenticidad, "es imposible precisar su lugar exacto de origen", apostilla el galerista. Lo que sí se conoce es que formaron parte de los altares de las iglesias ortodoxas.

Otra de las particularidades de estas piezas es que están pintadas al temple. "Según la tradición, no se pueden hacer con ningún producto animal y todas las colas y pigmentos están realizados a partir de esencias vegetales", dice Henar. El pan de oro y los colores púrpuras son los más destacados aunque "todo dependía de la riqueza del templo que encargara el retablo".

Ésta es la tercera vez que se ha podido ver en España los iconos de la Fundación Faustino Orbegazo. "Es algo que se sale de lo que habitualmente tenemos pero el arte es arte, sea de vanguardia, clásico o religioso", dice Henar para el que "una galería tiene que ser dinámica y no limitarse a un estilo artístico".

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