Literatura

Kodama y Borges: reencuentro en La Térmica

  • La viuda del escritor ha presentado esta mañana la exposición fotográfica dedicada a el autor de 'El Aleph', antesala de La Noche de los Libros que se celebra mañana

María Kodama, esta mañana, en la presentación de la exposición. María Kodama, esta mañana, en la presentación de la exposición.

María Kodama, esta mañana, en la presentación de la exposición. / Javier Albiñana (Málaga)

El escritor argentino Jorge Luis Borges vuelve a verse a través del tiempo y el espacio con su viuda, la también escritora y traductora María Kodama en la exposición Borges & Kodama: infinito encuentro, que acoge La Térmica hasta el próximo 8 de julio. La muestra es un recorrido a través de 51 fotografías por la relación que ambos mantuvieron y es preludio de La Noche de los Libros, que se celebra hoy en el centro. La exposición funciona como una “metáfora” de las obsesiones de Borges –como los laberintos– y su literatura, explicó esta mañana  en una rueda de prensa la comisaria de la muestra, Cristina Carrillo; acompañada por Kodama, quién destacó el humor y la vitalidad del literato.

Las fotografías de la muestra pertenecen principalmente a los archivos personales de Kodama –también presidenta de la Fundación Internacional Jorge Luis Borges–, imágenes que ella misma tomó durante los viajes que realizó con su amado por Egipto, Japón, Venecia, el Valle de Napa, Turquía o Andalucía, entre otros lugares. Instantáneas de grandes profesionales argentinos como Alicia D’Amico, Amanda Ortega y Eduardo Comesana completan la sala junto las del laberinto de Borges –el jardín realizado por el arquitecto Randolph Coatey– cedidas por la Fondazione Cini de Venecia. Además se proyecta la película Borges: el eterno retorno (1999), dirigida por Patricia Enis y Fernando Flores.

Para Kodama es difícil quedarse con una fotografía en concreto, pero le llama la atención una realizada por Fernidinando Scianna en Venecia, en la que ella aparece con una pose peculiar junto a Borges. “Estábamos hablando con Borges y me preguntó si lo quería y dije: tengo que pensarlo, porque detrás de mí hay un caballero muy interesante. Y yo no me di cuenta que él estaba sacando fotos, sino no estaría yo en esa pose y me divierte mucho”, explicó. Otra que señaló fue la tomada en una universidad norteamericana durante Halloween, donde iban disfrazados. Borges se escondía tras una careta de lobo y al entrar en la fiesta donde estaban todos los estudiantes comenzó a decir “Homo homini lupus” –el hombre es el lobo del hombre– mientras perseguía a los alumnos y éstos huían de él como si le tuvieran miedo. “Era una persona que tenía el ánimo siempre dispuesto a divertirse”, recordó.

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