Llega al Cánovas 'In nomine Dei', alegato contra el fanatismo de José Saramago

  • El teatro malagueño acoge desde mañana y hasta el día 15 la nueva producción del CAT, dirigida por José Carlos Plaza y ambientada en la batalla que enfrentó a católicos y protestantes en Münster en el siglo XVI

En el afán del teatro contemporáneo por significarse dentro de la actualidad política e histórica, pocas oportunidades se pintan tan calvas como la que ofrece José Saramago en In nomine Dei, una pieza teatral que escribió en 1993 y en la que relata el enfrentamiento que, en plena Contrarreforma, llevó a católicos y protestantes a matarse vivos durante el siglo XVI en la ciudad alemana de Münster, que tras la masacre vio reducida su población de 14.000 habitantes a sólo 2.000. La obra denuncia el fanatismo religioso y el integrismo que, en este episodio concreto, condujo a hombres, mujeres y niños al crimen más vil en el nombre del mismo Dios; su actualidad, contra la que pocos argumentos pueden esgrimirse, ha llevado al Centro Andaluz de Teatro (CAT) a producir un nuevo montaje a partir del ambicioso texto del portugués, que se estrenó el pasado diciembre en Sevilla. Desde mañana y hasta el próximo día 15, con excepción del lunes 10, podrá verse en el Teatro Cánovas de Málaga, en funciones a partir de las 21.00 (excepto la del domingo 9, que empezará a las 19.30) y al precio de 13 euros para las entradas.

In nomine Dei supone un nuevo trabajo para el CAT del veterano e imprescindible director José Carlos Plaza, responsable de la adaptación escénica de la película Solas y de otros numerosos éxitos del teatro español reciente (baste recordar el Yo, Claudio que protagonizó Héctor Alterio). Para trasladar el texto de Saramago a escena, por primera vez en lengua castellana, Plaza ha decidido no escatimar recursos y montar un producción de tintes megalómanos: nada menos que 26 actores participan en el espectáculo para dar vida a más de 60 personajes. En el reparto destacan Carlos Álvarez-Novoa (quien trabajó también en Solas), Chema del Barco, Pepa Delgado, Israel Frías, Mercedes Hoyos, Carmen León y los malagueños Miguel Zurita, Aníbal Soto y Olga Salut. Todos ellos sostienen durante más de tres horas una obra dura, que no ahorra en crueldad y que constituye un análisis histórico de profundo calado social y filosófico.

El mismo Álvarez-Novoa explicó ayer que, para el montaje de In nomine Dei, José Carlos Plaza "no ha contemplado protagonistas ni personajes con más peso que otros: todos están definidos con igual rigor y el resultado depende, en gran medida, de que el espectador así lo perciba". El intérprete aseguró que, de esta manera, la obra "constituye una experiencia distinta a las que habitualmente ve el público, por sus dimensiones y su tratamiento, así que los aficionados al teatro tienen la posibilidad de añadir una experiencia singular gracias a la obra de Saramago". De igual modo, los actores que integran el reparto "nos hemos visto inmersos en una situación muy novedosa, que ha exigido mucho de nosotros y en la que hemos tenido que ponernos a aprender muchas cosas que no sabíamos; afortunadamente, José Carlos Plaza ha guiado muy bien el trabajo y ha tenido siempre muy claras las ideas". Aníbal Soto apuntó al respecto que cada uno de los 26 artistas "ha tenido que construir su propia dramaturgia, partir de cero para la construcción de sus personajes y luego poner en común esa intuición con el total que ocurre en el escenario".

El director del CAT, Francisco Ortuño, explicó que, tras las fechas malagueñas, In nomine Dei continuará su periplo por las provincias andaluzas hasta completar el mapa de la comunidad autónoma, y que la Consejería de Cultura tiene previsto igualmente "presentar el montaje en los teatros más importantes de España y Portugal". A Iberia le queda la escena, al menos.

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