Memoria de parientes lejanos

  • Hace entre 85.000 y 45.000 años, el interior de la provincia de Málaga fue un territorio neandertal Unas jornadas en Ardales recuerdan a estos pobladores

Por extenso, desigual y repleto de contrastes, el territorio de la provincia de Málaga conserva una historia a menudo escrita en zig zag, imprevisible y remota. Pero su riqueza lo ha convertido en un paraje abundantemente poblado desde muy antiguo, lo que, necesariamente, ha llenado esa historia de relatos dada la manía de los seres humanos de dejar testimonios de sí mismos. Hace 85.000 años, el interior de la provincia acogió una numerosa comunidad neandertal llegada de Europa que prosperó y perduró durante 40.000 años. Su fin tuvo mucho que ver con un radical cambio climático y la hegemonía imparable del homo sapiens, pero semejante extensión de tiempo permitió a los neandertales dejar impresa una huella que puede leerse actualmente si se cuenta con los instrumentos adecuados. Lo que antaño fueron relatos vivos hoy son arqueológicos, pero su elocuencia resulta a menudo sorprendente. Cuanto sabemos hoy de la presencia neandertal en el interior de la provincia se debe, en gran parte, al trabajo que el arqueólogo Pedro Cantalejo y su equipo han desarrollado en la Cueva Prehistórica de Ardales (referencia europea en su género, objeto de estudio e interés por parte de paleoantropólogos del calibre de Juan Luis Arsuaga y de la que el propio Cantalejo es primer responsable) y la Sima de las Palomas en Teba. Este trabajo ha arrojado una luz decisiva y para su desarrollo han colaborado instituciones como el Neanderthal Museum de Mettmann (Alemania), cuyos técnicos han hecho de estos enclaves materia propia. Con cierta periodicidad, y como corresponde, los investigadores dan cuenta de los resultados obtenidos; y esto es lo que acontecerá este sábado 24 en el Centro Cultural Villa de Ardales, a partir de las 9:00, con las primeras Jornadas sobre Neandertales en Ardales: una cita que ningún amante de la prehistoria debería perderse.

Pedro Cantalejo es el organizador de estas jornadas, que contarán con cuatro ponentes de excepción: el director del citado Neanderthal Museum alemán, Gerd Christian Weniger; el catedrático de Prehistoria de la Universidad de Cádiz José Ramos Muñoz; el director del Gibraltar Museum, Clive Finlayson; y el escritor y divulgador Manuel Pimentel. Durante el encuentro, además, se presentará un libro con los resultados de las excavaciones arqueológicas realizadas en la Cueva de Ardales entre 2011 y 2014, en el que participan 34 investigadores; y un segundo volumen dedicado a la Sima de las Palomas de Teba, tal y como explicó a este diario Cantajelo, se publicará a finales del verano.

Los neandertales que habitaron el interior de la provincia de Málaga en el citado periodo se enfrentaron durante en esos 40.000 años a "importantes desequilibrios, relacionados sobre todo con el clima", hasta la irrupción del sapiens, según señaló Cantalejo. Las investigaciones realizadas entre Ardales y Teba confirman que los neandertales eran nómadas y que, al menos en este territorio, no se mezclaron culturalmente con los sapiens: "No hay evidencias de la presencia de ambos en los mismos estratos de sedimentación", apunta el arqueólogo. El mayor desequilibrio en cuanto al clima se produjo ya al final de la presencia neandertal, hace poco más de 45.000 años, con una brutal sequía que se prolongó durante siglos y provocó la desertización de la zona: "A partir de entonces, la población neandertal abandonó sus costumbres nómadas y buscó asentamiento en enclaves donde fuese relativamente sencillo encontrar agua, como el Desfiladero de los Gaitanes. Justo entonces llegaron al interior de la provincia las primeras poblaciones de sapiens, que venían de Europa huyendo de las bajas temperaturas, ya que el anticiclón que había ocasionado la sequía estaba asociado a climas helados", explica Cantalejo. Tan grave conjunción de factores provocó la extinción de la especie, también, en terreno malagueño. Pero el arqueólogo señala que a la hora de hablar de las condiciones impuestas por el clima conviene afinar especialmente: "Ahora ya no buscamos neandertales, sino sedimentos en las lagunas, porque ahí podremos encontrar la mejor información al respecto".

Hasta ahora, los yacimientos encontrados entre Ardales y Teba no confirman la hipótesis de que el neandertal tuviese cualidades creativas, igual que el sapiens: "El neandertal utilizaba el cien por cien de su inteligencia, que era mucha, para sobrevivir. Cazaba caballos, ciervos, cabras, conejos y tortugas". De cualquier forma, la intención es seguir investigando: "Málaga juega en la champions de la Prehistoria, y ahí debe seguir. Pero para ello es necesario invertir más en esto. Contamos con la tecnología necesaria para preguntar a las piedras, al polen, al carbón y a los huesos, pero lo interesante será preguntar directamente al neandertal sin tener que perjudicar demasiado el medio". El futuro dirá si fuimos capaces.

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