El Mupam revela la última odisea estética de Francisco Hernández

  • El pintor inauguró ayer una muestra con más de 80 obras de gran formato correspondientes a su producción más reciente, en la que da cuenta de su búsqueda de lenguajes entre lo contemporáneo y la tradición

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Las salas de exposiciones temporales del Museo del Patrimonio Municipal de Málaga (Mupam) acogen hasta el próximo 12 de junio una muestra con alrededor de 80 obras correspondientes a la última producción del pintor Francisco Hernández. Bajo el título Francisco Hernández. De lo pictórico y lo lineal, la muestra, inaugurada ayer, reúne cerca de 70 pinturas y una docena de dibujos; en las obras, en las que predomina el gran formato, se dan temáticas muy diversas, como familias, retratos, bodegones, caballos y toros, personajes bíblicos y escenas de enamorados, entre otras, como señales de una particular odisea estética.

Una de las comisarias, Carmen Hernández, hija del artista, aseguró que "en la dilatada trayectoria artística de Francisco Hernández, hallamos una conversión de estilos que beben de distintas fuentes técnicas pero siempre aplicadas bajo el eje fundamental del dibujo". La experta explicó que en la presente exposición se ofrece al espectador "este viaje estilístico de la obra más reciente del artista donde queda patente el salto cualitativo que ha ido asumiendo en este quinquenio, comenzando por una serie de obras que se encuadran dentro de un estilo pictórico en el que la rapidez en la realización de las formas, sus masas corpóreas henchidas de luz y color, los empastes, así como sus movimientos, representan esa faceta del pintor". Algunos ejemplos de estas obras son, entre otros, Crucificado de 2005, Desenfreno de 2006, y Nocturno de 2007.

Precisamente, durante el año 2007 Hernández incorporó de forma total en su obra el juego lineal mostrado a través de los graffitis, creando movimientos asfixiantes, que se pueden observar en obras como Movida I, y San Fermín, que, como precisó la comisaria, "supone un paso hacia delante en su evolución". Después, continúa así un proceso en el que las figuras toman de nuevo su espacio sobre fondos perfectamente estructurados y reconocibles pero sus volúmenes se manifiestan por medio de líneas de colores vivos. Por otro lado, en obras como Pareja I de 2008 y Movida IV de 2009, "la sustancia corpórea ha dejado de existir dando como resultado una interacción, ya no externa, sino interna de los personajes de las obras".

Por último, la pequeña muestra de retratos vislumbra la técnica más fina y depurada en la que el realismo del dibujo señala la maestría y el dominio de esta práctica pictórica. Asimismo, se podrán observar obras que se muestran en tinta china y aguada, donde "pequeños trazos van dibujando los personajes", o la misma técnica utilizada en las de grafito sobre papel y, además, las plumillas en las que la línea poética advierte de su realización a la primera, es decir, sin levantar la pluma del papel.

"Soy mediterráneo, pero mediterráneo fenicio, no cartaginés, porque me trajeron en Melilla", afirmó ayer por su parte en la presentación de la muestra el propio Francisco Hernández, que considera que la pintura "es un misterio universal y lo seguirá siendo". Con esta exposición pretende prestar su aportación como renovador y mostrar "por dónde se mueve actualmente la pintura universal". "Hablo como un gañán dirigiendo la carreta de la gran tradición de la alta pintura, no de una serie de aportaciones equívocas que se vienen dando desde hace bastantes años", añadió.

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