toni zenet. cantante y compositor

"Necesité un parón para reconciliarme y buscar las músicas que estaban en mí"

  • El malagueño presentará el 8 de septiembre en el Festival de la Villa de Guaro su cuarto disco, 'Si sucede conviene', que ha publicado a través de una exitosa campaña de 'crowdfunding'

El malagueño Zenet. El malagueño Zenet.

El malagueño Zenet. / JUAN CARLOS MUÑOZ

En su voz resuenan al mismo tiempo los ecos de Sinatra, Chavela Vargas o Gardel y en su universo sonoro se hermanan con total naturalidad el jazz, los ritmos latinos, la copla y hasta el chotis para terminar confluyendo en un personaje atípico y singular por lo anacrónico y lo oportuno.

Desde la aparición hace nueve años de Los mares de China, Toni Zenet ha venido a demostrar, gracias al boca a boca, que el reconocimiento también se cosecha bordeando los márgenes. Ahí es donde el cantante malagueño se ha ganado la fidelidad de un público que agota las entradas cada vez que anuncia una nueva fecha y que le ha permitido, además, sacar a la luz Si sucede conviene, su último trabajo discográfico tras cuatro años de parón, que presenta este jueves dentro del ciclo Pop CAAC y con el que estará también el 8 de septiembre en el Festival de la Villa de Guaro de Málaga.

-¿Ha firmado un contrato indefinido con su público?

-Cuando haces las cosas con mimo y poco a poco lo notas. La mayoría de la gente que viene nos sigue desde el primer o el segundo disco. Es un público fiel que tiene una historia que le une a mi música. También hay algo muy bonito en el que te acaba de descubrir y hace que la familia vaya creciendo.

-Ahora han permitido que su último trabajo vea la luz tras una campaña de crowdfunding.¿Cómo ha sido la experiencia?

-Ha sido algo nuevo. El Canijo de Jerez, un compañero de mi discográfica, El Volcán, había ya hecho así su último disco y funcionó muy bien, así que probamos. Estamos muy contentos porque nos ha permitido ser aún más independientes y que, además, el público sea más partícipe porque han podido incluso acudir a las sesiones de grabación, por ejemplo. Ha sido una experiencia fantástica.

-En su éxito ha tenido mucho que ver el boca a boca. ¿Su caso confirma que aún hay sitio en la música para propuestas al margen de la industria?

-Totalmente. Entre lo bueno de esa globalización es que puedes hacerte un disco prácticamente en casa. Antes había una auténtica tiranía porque dependías completamente de que una compañía te grabara. En estos momentos hay compañeros que están haciendo excelentes trabajos de forma independiente y no sólo de grabación, sino de promoción. Sin ir más lejos, la última campaña de La Canalla, ofreciendo jamón con el disco… Es genial.

-¿Hay un Zenet nuevo en este disco?

-Está el Zenet de siempre. Hay tanto que decir y que sacar de cualquier género que te das cuenta que en un disco no te da, así que lo vas desgranando poco a poco. Pero sí que en esta ocasión me meto en palos que no había tocado, como el de la salsa, con temas como Fuiste tú o Pobrecito. Son canciones muy luminosas y en las que he aprovechado también los excelentes músicos cubanos que me acompañan.

-Una visión más optimista que se refleja desde el propio título ¿Si sucede conviene no es una filosofía muy del sur?

-Sí, esa frase se la robé a Manuel Machado [trompetista de su banda] que la dice con acento cubano. Nosotros en España tenemos algo parecido que es el estaría de Dios. Se trata de aceptar lo que el destino te trae porque sabes que el universo te reserva algo positivo. No es un tono de resignación, que es algo compasivo, sino una aceptación activa. Sigues trabajando para que ocurran cosas. De todas formas, hay canciones como Perdona, un tango más duro. También hay que saber pedir perdón para cerrar ciertos ciclos oscuros.

-Letras que en su mayoría parten del amor y del desamor para hablar de la vida y de la condición humana… ¿El amor es la excusa?

-El amor es un pretexto, el punto de partida. Algunas son más de chico conoce a chica, pero siempre hay algo entreverado entre línea y línea que habla de la desidia, de la esperanza, de aquellas cosas que queremos arreglar de nosotros y nunca lo conseguimos, de todo lo que nos queda por hacer… La gente se siente muy identificada con lo que contamos porque les toca de manera muy directa. Laguna [el compositor] rompe mitos de ese romanticismo ñoño.

-Siempre con un tono irónico sobre las cosas. ¿Es necesario mirar la vida con esta perspectiva?

-Sin duda. Es un sello típico de Laguna y parte del sentido del humor, que es algo que denota inteligencia y, por otro lado, ayuda a quitarle hierro a las cosas, que va en la filosofía de lo de Si sucede conviene. Dar a las cosas la importancia que realmente tienen.

-¿Y cómo construyen las canciones?

-Trabajamos como sastres. La canción se empieza con la letra y a partir de ahí buscamos el vestido que le queda mejor. Vamos jugando y juntos, Laguna, José Taboada [guitarra y arreglos] y yo, elegimos lo que encaja. Es un proceso artesanal y la propia canción va decidiendo dónde quedarse.

-De usted se dice que es un género andante. ¿De dónde bebe Zenet?

-Realmente, cuando terminé mi anterior disco necesité dar un parón de un año y reciclarme. Quería dar un cambio en mi música y lo que hice fue tirar de mí mismo. Me di cuenta de que había un baúl del que, quizás por la juventud, había renegado. Son valores clásicos que estaban en mí porque me he criado escuchando igual a los Beatles que a Chavela Vargas, Mercedes Sosa o Atahualpa Yupanqui. Es un poso increíble con el que me siento muy identificado porque en todos estos géneros hay un desgarro del alma. Para mí Chavela, por ejemplo, es una flamenca… En este proceso fue esclarecedor el disco de Mayte Martín Free Boleros, que me pareció increíble. A partir de ahí decidí llevar todo eso a mi música.

-¿Podríamos decir entonces que Zenet se ha reconciliado consigo mismo?

-Sí, en cierto modo, sí. Son ciclos. De alguna forma vuelves al origen, supongo que forma parte de la evolución. Con la madurez se hacen las cosas de una forma más consciente. Buscas la expresión de cada género de un modo más profundo, como extraerle el alma.

-Si algo se destaca de usted son los directos. ¿Se pueden cantar sus canciones sin interpretar lo que se cuenta?

-Lo bonito es hacerlas tuyas. En mi caso, hay un personaje determinado que es el que sale a cantar y me sirve para volcar sobre él lo que cuento. El personaje que entra en escena es el alter ego de los tres: Laguna, Taboada y yo. Este señor con sombrero me sirve como un disfraz.

-He leído que en alguna ocasión ha dicho que "la música se puede recetar". ¿Qué cosas cura?

-Puede curar bastantes cosas. Si uno pone oído y conciencia, puede curar la ignorancia, la desidia o incluso la depresión. En cualquier caso, son bonitas recetas y además puedes hacer varias tomas al día y que te produzcan efectos diversos.

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