Orgullo de ser malagueño

  • Las pinceladas con temas locales salpican al respetable en un Cervantes abarrotado de aficionados

¡Arriba el telón! En el Cervantes las murgas y las comparsas comienzan a desfilar ante un público ávido de espectáculo. Al igual que en la fase preliminar, todas las agrupaciones son aplaudidas y animadas, y las que sobresalen en calidad, se encuentran con una ovación. Ninguna es azotada por la indiferencia o el abucheo. En los camerinos están las agrupaciones y entre bambalinas, los tramoyistas. Todo está listo. Los medios de comunicación ocupan foso, proscenios, y localidades en patio de butacas. Las plateas, los palcos y el paraíso están abarrotados de aficionados. Sí queda un hueco, hay quien dice: "el teatro no está lleno". Cierto, pero puede que su abonado esté buscando aparcamiento.

Comienzan a llegar letras dedicadas a la ciudad, tres veces milenaria, en pasodobles y cuplés. Por mucho que aparezcan críticas y piropos locales, siempre les parecen poco a los malagueños. La murga Los enganchaos "da gracias a Dios", por ser Málaga su cárcel y su condena. Hasta los zojos recuerda en su popurrí que el tren Ave ya está aquí. Aterriza como puedas buscó la relación del santoral con la nomenclatura del entorno: "Polígono de San Luis, San José los locos, las playas de San Patricio y San Julián al laíto de Guadalmar". La comparsa La banda de carnaval resaltó la apertura de Ikea con el beneficio que ha supuesto para las farmacias por la venta de collarines, fajas y muñequeras que alivian a unos clientes con nuevas funciones de repartida y montaje.

El gran musical, de El Guti, tiene por honra ser malagueño y quiere despertar las conciencias para eliminar el yugo que supone depender del centralismo de Sevilla y Madrid. Esta comparsa resalta el peligro de sólo tener como industria el turismo y perder empresas como Intelhorce o Vitelcom. La trastienda fue muy aplaudida por su pasodoble de homenaje a sus homónimas malacitanas. Ellas dan "versos, colorido, biznagas, lunares de caramelo, cachitos de lunaý"

Muy comentado y aplaudido fue el pasodoble de Hasta los zojos por alertar de la pérdida de la ñ en los teclados de los ordenadores, lo que podría dar situaciones como esta: "como le digo a mi nino/que en otono la cigüena/me lo trajo en un panal". Antes de comenzar la primera semifinal, salieron a escena, acompañando a Miguel Ángel Crespo (presidente de la entidad carnavalesca) los vigentes dioses de la fiesta, que culminan su mandato con la elección de sus sucesores el sábado en la Plaza de la Constitución.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios