81 edición de los premios de la academia Sean Penn y Kate Winslet, los mejores actores

El Oscar corona el sueño americano de Penélope Cruz

  • La madrileña hace historia al convertirse en la primera actriz española en ganar una estatuilla · La gran triunfadora de la noche fue 'Slumdog Millionaire', con ocho galardones

Tardó cinco minutos en "mirarle a la cara" y necesitó llorar a solas en un pasillo para descargar la emoción. Y es que Penélope Cruz hizo historia la madrugada del domingo al lunes al conseguir el segundo Oscar español, en la categoría de interpretación, tras el alcanzado el año pasado por Javier Bardem como mejor actor de reparto (No es país para viejos). Su actuación en Volver hace dos años le valió la primera nominación y, ahora, el alocado papel de María Elena en Vicky Cristina Barcelona, de Woody Allen, le ha permitido obtener el Oscar a la mejor actriz de reparto. La madrileña culminó así su sueño americano, al cabo de una década abriéndose paso en la meca del cine.

"Todavía no lo creo, es muy fuerte para mí", reconoció la actriz minutos después de recoger la estatuilla, la primera de la noche, y que aún temblaba en sus manos. La actriz, muy contenida, pronunció un breve discurso en inglés al recibir el premio, que dedicó a sus padres, a sus hermanos, a Woody Allen y a su "amigo" Pedro Almodóvar, además de a los directores Bigas Luna y Fernando Trueba. Ya en español, compartió el Oscar con "todos los actores" españoles.

"Crecí en un sitio llamado Alcobendas, donde esto no parecía un sueño muy realista. En la noche de los premios de la Academia, me quedaba despierta para ver la gala. Sentía que era un momento de unidad de todo el mundo", aseguró la actriz, que también dedicó la estatuilla "a todos los que desde España están pendientes de este momento" y que "sientan que esto también es de ellos". La madrileña, de 34 años, dejó sin premio las actuaciones del resto de compañeras nominadas en esta categoría: Viola Davis (La duda), Marisa Tomei (El luchador), Amy Adams (La duda) y Taraji P. Henson (El curioso caso de Benjamin Button).

Ayer multitud de instituciones y colegas felicitaron a la española. Almodóvar afirmó en un comunicado que lloró "de alegría" al escuchar el nombre de la actriz, protagonista de su última película, Los abrazos rotos. El cineasta manchego destacó las "dotes extraordinarias" de Cruz para la comedia y el modo en que la actriz se "lanza de cabeza y sin paracaídas" con papeles "muy arriesgados". Bigas Luna, que hizo debutar a Penélope Cruz en la gran pantalla con Jamón, jamón (1992), aseguró que "estaba convencido que la perla de Monegrillo triunfaría", tal como él apodó a Cruz durante el rodaje de aquella película en el aragonés desierto de los Monegros.

Al margen de la perspectiva local, el gran triunfador de la noche fue Danny Boyle, director de Slumdog Millionaire, que se llevó ocho Oscars, entre ellos el de mejor película y mejor director. Estos premios confirman cierta moda india en el mercado occidental: aparte de este filme, ambientado en los suburbios de Bombay y por el que fueron galardonados el músico A. R. Rahman y el ingeniero de sonido Resul Pookutty, también resultó ganador el corto documental Smile Pinki, una película sobre los esfuerzos en algunas zonas de la India para ayudar a miles de niños indios nacidos con labio leporino. El presidente y el primer ministro indios felicitaron a estos profesionales, representantes de una robusta y emergente industria que produce cada año más de 800 películas.

Otros rostros especialmente sonrientes fueron la británica Kate Winslet, premiada con la estatuilla a la mejor actriz protagonista por The Reader (El lector), e inmersa en un año triunfal tras haber rodado también Revolutionary Road; y el estadounidense Sean Penn, ganador del mismo premio en la categoría masculina por su papel en Mi nombre es Harvey Milk, de Gus Van Sant.

El desaparecido actor australiano Heath Ledger protagonizó otro de los momentos más esperados de la gala, al confirmarse su Oscar al mejor actor de reparto, prácticamente cantado desde hace meses, por meterse en la piel de un Joker particularmente perverso en El caballero oscuro. Fue otro momento histórico, pues sólo en una ocasión anterior (Peter Finch, Network, 1976) había sido distinguido con un Oscar póstumo.

El curioso caso de Benjamin Button, dirigida por David Fincher, fue en cierto modo la gran perdedora de la noche: recibió sólo tres de las 13 estatuillas a las que aspiraba y en categorías técnicas.

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