literatura

Palabra viva de Antonio Machado

  • El sello Confluencias reúne en un libro las entrevistas concedidas a la prensa por el poeta, con edición a cargo del malagueño Rafael Inglada

Antonio Machado (Sevilla, 1875 - Colliure, 1939), artífice fundamental de la poesía española del último siglo. Antonio Machado (Sevilla, 1875 - Colliure, 1939), artífice fundamental de la poesía española del último siglo.

Antonio Machado (Sevilla, 1875 - Colliure, 1939), artífice fundamental de la poesía española del último siglo.

El mismo Antonio Machado lo dejó claro: "No me gustan las entrevistas ni las encuestas. Se falsea lo que se habla". Y sin embargo, la del sevillano fue una presencia constante en la prensa de su tiempo, también en honor a la evidencia de que la Generación del 98 se cimentó, principalmente, en los periódicos. De hecho, la primera referencia a su nombre en un medio impreso data de 1888, cuando el futuro poeta firmó a sus 13 años y junto a sus hermanos Manuel, José, Joaquín y Francisco una adhesión al voto popular respecto al conocido crimen de la calle Fuencarral. A través de otras muchas adhesiones (incluidas la que firmaron no pocos escritores contra José Echegaray en 1905 a cuenta de la concesión del Premio Nobel, o la que reunió a diversos intelectuales en la revista España contra la causa monárquica del ABC en 1915) prolongó el escaparate del que se valió Antonio Machado a través de la prensa; pero más determinantes fueron, naturalmente, sus entrevistas, las que concedió a medias con su hermano Manuel a cuenta de sus éxitos teatrales y las que ofreció en solitario en paralelo a su consagración como poeta. Ahora, la editorial Confluencias recoge en un volumen titulado Caminos sobre la mar las dieciocho entrevistas que el autor de Campos de Castilla vio publicadas con rango protagonista (con la excepción de una compartida en 1926 con su hermano Manuel por el estreno de Desdichas de la fortuna o Juanillo Valcárcel, que quedó con la voz única de Antonio tras la oportuna disección practicada al texto por Ángel Lázaro) en la prensa de su tiempo, desde aquella adhesión contra el ABC en forma de cuestionario hasta la última, concedida a la revista Voz de Madrid poco antes del exilio y la muerte. El libro cuenta con un prólogo de José Jiménez Lozano y la edición ha quedado a cargo del poeta malagueño Rafael Inglada, biógrafo de Picasso. La publicación se presentará este jueves 26 a las 19:00 en la Librería Luces (Alameda Principal, 16) con la participación del mismo Inglada y del también poeta Antonio J. Quesada.

Si hubiera que emplear un término exclusivo para definir la toma de posición que parece asumir Antonio Machado en estas entrevistas, el escogido no podría ser otro: compromiso. Así lo explica Rafael Inglada en su texto introductorio a la edición: "A medida que los acontecimientos sociales y políticos derivaron hacia la Segunda República , y el consiguiente estruendo de la Guerra Civil, el compromiso de Antonio Machado se hizo más patente, y su nombre se alzó como bandera de las libertades democráticas y como espejo para los jóvenes intelectuales que se esforzaron en combatir las dictaduras europeas. Habría que retroceder hasta un lejano 19096, con el apoyo colectivo a Unamuno por sus artículos La crisis actual del patriotismo español y La Patria y el Ejército, para entender la deuda que Machado contrajo con el tiempo revulsivo que le tocó vivir, cuyos cimientos se habían asentado y germinado con firmeza desde niño, tanto desde el ámbito familiar como desde la Institución Libre de Enseñanza". De esta manera, las entrevistas reunidas en Caminos sobre la mar permiten al lector de la actualidad desmontar los arquetipos complacientes a los que todavía recurren muchos para representar a un Antonio Machado pasivo e indolente (baste recordar la argumentación con la que el sector independentista de Cataluña pretendió arrebatar recientemente el nombre del poeta a una plaza): "Así pues, vemos que a Antonio Machado debiéramos despojarlo en buena parte de esa confusa imagen que hemos heredado de hombre recluido y retirado en su cátedra de francés en ciudades andaluzas y castellanas, ajenos a los vaivenes sociales y políticos. Al contrario: fue siempre un gran luchador, y sorprende la cantidad de adhesiones, actos, manifiestos y proclamas incendiarios que secundó con su firma", apunta Inglada en este sentido. En cuanto a las responsabilidades del arquetipo, el propio Antonio Machado anticipó la cuestión en su momento al admitir que su mayor defecto era "la distracción. Me equivoco, me confundo, me pierdo, me olvido".

La influencia de Tolstoi, el estado de salud de la "nueva juventud española", los "deberes del arte en el momento actual", la publicación de Juan de Mairena y los poetas de Villaespesa son algunos de los asuntos tratados en las entrevistas, si bien el primordial sigue siendo la necesidad de movilización contra la insistente tentación del totalitarismo, bastante más allá incluso de la conversión de esta tentación en praxis determinante: "Fue su apoyo al tercer manifiesto de La Unión Universal por la Paz el que abrió fuego en el campo de las declaraciones y entrevistas que Machado concedió durante los años de contienda, las cuales no se interrumpieron hasta un mes antes de su muerte, en que alentó con su rúbrica el manifiesto contra las tropas del general Littorio por las matanzas de Santa Coloma de Queralt", explica Rafael Inglada. Pero no teman los machadianos de pro: también en estas entrevistas habla el poeta de poesía. Según recoge Jiménez Lozano en su prólogo, "por lo pronto, enfatiza la excelencia de los poetas de su tiempo y, en mundo como el literario, lleno de asperidades y contundencias, y con frecuencia también de amargores, don Antonio nos habla tranquilamente de aquéllos, mostrándonos, luego, su propio huerto (...) En la extrema tristeza misma de los más tristes serrijones castellanos encontró él un alma, y este ámbito de puro amor a su figura su poesía, desde cuando comenzamos a leerlo, es el que ahora respiramos con la compañía que nos hace el libro que comento". He aquí, por tanto, un Antonio Machado del siglo XXI para lectores del siglo XXI; un nuevo referente para lo literario y lo político, modelo preciso de quien decide darse para ser semilla.

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