Principio universal de la danza

  • Tras su participación en un festival en Gabón, el bailarín malagueño Fernando Hurtado trabaja actualmente en Panamá e impulsa varios proyectos en Costa Rica y Guinea Ecuatorial, entre otros países

Acaba de volver de Gabón y ahora se encuentra en Panamá. Luego hará una escapada a Costa Rica y más tarde viajará a Guinea Ecuatorial. Para terminar el año, posiblemente, estará en Bolivia y Uruguay. La presencia internacional de la danza española tiene uno de sus máximos ejemplos al malagueño Fernando Hurtado. Un bailarín -con su propia compañía residente en Nerja- que tiene por delante unos meses de actividad frenética entre viajes, talleres, coreografías, preparación de espectáculos y estrenos por medio mundo. "Hay que estar siempre en movimiento", asegura Hurtado.

"No es que nosotros seamos como compañía o yo como profesor lo mejor; pero sí que nos tienen muy en cuenta por el nivel de compromiso, de trabajo y de adaptación a los lugares donde vamos", explica el bailarín, que dice que en África y América Latina las formas de trabajo son bien distintas. Aunque sí hay algo que caracteriza la estancia en cada país: el intenso trabajo diario y que los proyectos se basan en la cooperación. "Se trata de apoyar culturalmente a países que no tienen ni los recursos ni los profesionales suficientes para renovarse", explica Hurtado vía correo electrónico desde Panamá. Allí llegó hace unos días procedente del festival Kini A Loubo de la ciudad de Libreville, donde participó junto a compañías de Camerún, Guinea Ecuatorial, República del Congo y del país anfitrión, Gabón. Un festival apoyado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid) con la que la Compañía de Danza Fernando Hurtado firmó un convenio en 2006 y con la que viaja de la mano en muchas ocasiones.

La actual residencia en Panamá (la quinta de la compañía en los últimos años) se extenderá durante dos meses, período en el cual Hurtado trabajará en la creación del espectáculo Alicia en el país de las maravillas, que se estrenará en el Teatro Nacional de Panamá del 12 al 17 de julio y en el que dirige a 90 bailarines. "El año pasado ya se hizo El Mago de Oz y, supuestamente, debido a la gran expectación que creó este año hemos repetido", comenta Hurtado, que antes del estreno se desplazará hasta Costa Rica para volver a montar el espectáculo Dime dónde, para encontrarte que en 2010 creó para la Compañía Universitaria de Costa Rica.

"Remontamos esta pieza porque a partir del 15 de septiembre lo llevaremos a España para reponerlo con bailarines de la Compañía de Danza Fernando Hurtado y hacer una gira durante un mes. La idea es llevarlo a las Universidades Españolas para que allí vean el trabajo de Cooperación que se está haciendo y ver como se mueven las Universidades por estos países", subraya Hurtado, que destaca que hay centros universitarios que llevan más de 30 años con compañías de danza propias.

Tras tres paradas en Andalucía -en Moguer, Cabra y Alcalá la Real-, el bailarín viajará hacia Guinea Ecuatorial, donde hará el montaje No quiero nada, sólo alas, auspiciado por el Centro Cultural de España en Bata y la propia Aecid, destinado a bailarines y personas que trabajen en las artes escénicas en Bata; "aunque paralelamente se realizará un taller de danza abierto a todas los interesados", cuenta Hurtado, que para acabar el año pretende viajar de nuevo a América Latina. Actualmente, está cerrando una colaboración con el Ballet de Bolivia para la creación un espectáculo coreográfico y está pendiente de un trabajo más en Uruguay. "Quien quiera contar con nosotros, sabe que cuenta con nuestro compromiso de hacer las cosas lo mejor que sabemos. Es lo único que podemos prometer", afirma Hurtado, que espera que esta labor en el extranjero pueda en el futuro repercutir a su trabajo en España. "Pero en realidad el mundo es muy grande. Y hay muchas cosas por hacer", concluye Hurtado.

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