Los Sírex, 50 años de 'rock & roll'

  • Pioneros de la escena nacional y teloneros de los Beatles en 1965, los catalanes celebran 50 años de carrera con una gira "underground" · Sonarán temas como 'Si yo tuviera una escoba' o 'Que se mueran los feos'l Los Sírex. 50 aniversario. Doble CD+DVD y libreto con 80 páginas con actuaciones en directo y entrevistas editado por OK Records

Cuando Los Sírex se subieron por primera vez a un escenario, en 1959, la década prodigiosa ni siquiera había comenzado, el rock & roll y el rhythm & blues eran la música moderna, los grupos no daban conciertos, sino galas, los inventores de MySpace aún no habían nacido y las promesas despuntaban en concursos universitarios. Evocada desde nuestros días, aquella época, la de los pioneros del pop-rock nacional, parece inevitablemente entrañable, teñida por cierta ingenuidad. "Pero éramos rebeldes, rebeldes con causa", recuerda Guillermo Rodríguez, bajista de una formación que desde el pasado noviembre recorre el país para celebrar sus 50 años de existencia con una gira que les ha llevado este mes por Sevilla, Granada, Jaén y Roquetas de Mar -donde actúan hoy en la sala Cibeles-.

"El amor por la música" y el "respeto" entre todos ellos ha permitido que los miembros de la formación no hayan variado en medio siglo. Juanjo Calvo (guitarra solista), Pepe Fontseré (guitarra rítmica), Lluís Gomis (batería), Rodríguez y Antoni Miquel Leslie, cantante fichado a otra banda barcelonesa del momento, Los Meteors, han sufrido "altibajos", pero ahí siguen, dándose "el gustazo" de divertirse tocando para un público "de 25 a 70 años" en un espectáculo donde sonarán Si yo tuviera una escoba, Que se mueran los feos, El tren de la costa o ¡Qué bueno, qué bueno!, algunos de los temas más emblemáticos de su carrera.

"Llevamos puesta en escena, como si fuera teatro, y unas pantallas, para unos audiovisuales. La verdad es que lo estamos pasando muy bien con esta gira, que estamos compaginando con nuestra agenda de fiestas mayores. Aunque el show de la gira es una cosa muy distinta: es más de estar pendiente que de tomar copas", explica Leslie. El repertorio incluirá lógicamente canciones de toda su trayectoria, desde su etapa dorada, de mediados de los 60 a los 70, cuando telonearon en julio del 65 a los Beatles en La Monumental de Barcelona y rodaban películas para sus fans como Noches del universo o El último sábado, a los trabajos más recientes, como el editado hace tres años.

Y es que, salvo durante un lustro a partir de 1972, Los Sírex nunca han parado. "Nosotros vivimos exclusivamente de la música desde que empezamos hasta ese momento. Luego nos casamos, tuvimos hijos y nos planteamos hacer las cosas de otro modo... Uno montó un negocio, el otro también, y el de más allá se metió a atracador. Todos tenemos profesiones liberales y podíamos tomarnos una semana si queríamos para irnos por ahí a tocar", explica Leslie. El nuevo ritmo benefició a la formación, recuerda Fontseré: "Hubo años en los que dimos hasta 300 galas. Así no se puede, hombre: te saturas y la música, más que un divertimento, acaba pareciendo una maldición que te ha caído encima".

Algo que ha estado lejos de ser para estos barceloneses que bautizaron su grupo con la marca de un hilo de nylon que se utilizaba para ajustar los cristales a la montura de las gafas. Marisol, con la que protagonizaron una gira por toda Latinoamérica; el gran Pérez Prado, para quien trabajaron metiendo guitarras en una banda sonora para una especie de western tropical; Bing Crosby, junto al que tocaron en una visita a Argentina; Lola Flores, con la que coincidieron en una actuación en el Hotel Colón de Sevilla; "¡y sobre todo Chiquito de la Calzada!", apunta Leslie, son algunos de los encuentros que recuerdan con mayor cariño, motivos por los que se enorgullecen de haberse dedicado a la música en vez de haber sido "hijos del dueño de una flota de aviones".

"Mira, nosotros tuvimos una juventud maravillosa. Nos divertíamos, viajábamos, disfrutábamos con nuestro trabajo. Yo no sé si eso lo pueden decir los ricos", insiste Leslie. Aunque los comienzos fueron "crudos". "A mi casa llegaba una revista americana, Life. Veías ahí al Elvis Presley montado en un Cadillac rosa, pero luego bajabas a la calle y lo único que veías era ropa gris y señoras de luto", recuerda Rodríguez. Era su primera época, cuando gastaban indumentaria de teddy boys y se les consideraba afeminados por llevar el pelo "un poco largo". "Te voy a decir la frase, verás qué bonita: nosotros fuimos los que empezamos a abrir una puerta a la juventud", proclama Leslie entre carcajadas, cervezas y lonchas de jamón.

Por este motivo Los Sírex son adorados por músicos de generaciones posteriores, como José María Sanz, Loquillo o Los Negativos, estos últimos una banda de culto de la escena mod española de los 80. Un magisterio que los barceloneses han seguido ejerciendo en la sala Retromusic de Barcelona, ciudad en la que el grupo ha tocado todos los fines de semana en los últimos 35 años. "Está muy bien, sí. Lleva uno la semana de manera diferente", apunta Fontseré.

En medio siglo los cambios en la música han sido muchos y vertiginosos, y el que menos les ha gustado es la "inexpugnabilidad" de los artistas y la mercantilización furibunda. "Nosotros no aspiramos a ser número uno. ¿Para qué, si hoy quienes verdaderamente triunfan son los promotores? Nosotros ahora somos el underground". Desde esa distancia -"pones la radio y dan ganas de cerrarlas todas", dicen- los miembros de la banda disfrutan de Diana Krall, Fito y los Fitipaldis -"que suena como los Shadows"-, Leonard Cohen o incluso Beyoncé, "aunque le quitas los videoclips, ése en el que bailan tres, y se queda en nada".

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