Tarantino

Comienza la cuenta atrás. Quedan poco más de quince días para que se estrene la nueva película de Quentin Tarantino, Malditos bastardos, y la espera cada vez se hace más tensa para los seguidores de este director, actor, productor, guionista y no se sabe con qué más sorprenderá próximamente en su nuevo largometraje. Gracias a un trailer de poco más de dos minutos se puede vislumbrar qué visión tiene el director de la Segunda Guerra Mundial y cómo será el filme que se estrenará en los cines españoles del próximo 18 de septiembre.

Malditos Bastardos, donde coincide un amplio reparto de actores y actrices de calidad, y de diversas nacionalidades, principalmente, proveniente de Francia y Alemania, refleja la crueldad de la Segunda Guerra Mundial y de cómo un ejército de ocho hombres capitaneados por el Teniente Aldo Reine, o Aldo El Apache, fueron capaces de enfrentarse al ejercito nazi, y hacerles sufrir tanto física como psicológicamente, hasta casi la desesperación. Así, todo aquel que haya visto, y si ha disfrutado mejor, con una película de Quentin Tarantino, sabrá que esta cinta estará llena de sin sentidos con sentido, y que compactados, representan un punto de vista muy personal y fascinante de la guerra, menos gloriosa y real, sobretodo real.

Los actores que participan en esta película, Brad Pitt, Eli Roth, Michael Fassbender, Christoph Waltz, Diane Kruger, Daniel Brühl, Til Schweiger, Mélanie Laurent, B. J. Novak, y Samm Levine, darán un toque personal a la cinta, donde cada uno aportará una mirada de esta batalla, tanto por su posición en cada bando como en su relación con sus compañeros en la lucha.

Una de las imágenes más reveladora de la película, que ya se pudo ver hace algunos meses, es observar a Brad Pitt vestido con un traje militar, cargado de cicatrices, y dejando a un lado su faceta de hombre guapo, como ya hizo en Snatch: Cerdos y Diamantes o en El club de la lucha e interpretando a un hombre duro, rudo y sin piedad contra todos aquellos que buscan hacer daño a los suyos.

Pero hasta llegar a estos momentos de gloria y admiración de los que disfruta Quentin Tarantino entre un buen número de seguidores, su trayectoria ha sido dura y con muchos altibajos. Desde su comienzo, cuando intentaba poner en marcha varios guiones con los que pretendía debutar como director, Tarantino no lo tuvo nada fácil. Entonces escribió en 1991 Reservoir Dogs.

Este proyecto minimalista que cuenta la historia de un atraco a mano armada en la que el robo tiene lugar fuera de la pantalla -mucho diálogo y un sólo plató-, fue el despegue de Tarantino. Cuando Lawrence Bender tuvo el guión pudo contar con actores como Harvey Keitel, Michael Madsen, Steve Buscemi, Tim Roth, Lawrence Tierney y Chris Penn, el propio Tarantino. Así, rodada en una semana, Reservoir Dogs fue todo un éxito, primero en el Festival de Cine de Sundance y después en todo el mundo.

Desde entonces, Quentin Tarantino se puso de moda, y todo lo que hacía se vendía como la espuma. Dos guiones escritos antes que Reservoir Dogs, Amor a quemarropa y Asesinos natos fueron llevados al cine y dirigidas por dos grandes, la primera salió a las pantallas en 1992 dirigida por Tony Scott, y la segunda, en 1993, por Oliver Stone.

En 1994, llegó a los cines Pulp Fiction, otro gran empujón para su director y guionista, y hasta el reparto acompañaba, encabezado por Uma Thurman, John Travolta y Samuel L. Jackson, el cual aparece en casi todas sus películas. Con este filme ganó el Oscar al Mejor Guión Original y fue candidato a la Mejor Película y a la Mejor Dirección. Además, ganó la Palma de Oro, por esta película, y el Globo de Oro a la Mejor Dirección, en 1995, también por Pulp Fiction.

Más tarde, tras tres años de descanso, llegó Jackie Brown, un lío policíaco inspirado en una novela de Elmore Leonard. En ella actuaron Pam Grier, Robert Foster, Robert de Niro, Bridget Fonda, Michael Keaton y Samuel L. Jackson, y por supuesto, Quentin Tarantino que aparece en la mayoría de sus películas, y en muchas otras de amigos y colegas.

En 2003, cautivó con Kill Bill, una historia narrada en dos partes y lanzadas con un año de diferencia. Este film contiene una de las escenas de pelea más impresionantes del cine entre las actrices Uma Thurman y Deril Hannan. En 2007, dirigió Death Proof, la primera parte de la película llamada Grind House; para la segunda parte le pasó el testigo a su amigo Robert Rodríguez.

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