El Teatro Cervantes tendrá un nuevo escenario a finales de septiembre

  • Una plataforma hidráulica móvil permitirá incrementar 50 metros cuadrados el espacio útil de la escena o bien ampliar la platea con 40 butacas más · El foso ganará 1,70 metros en profundidad

El Teatro Cervantes por fin va a ponerse a la altura de sus circunstancias, o al menos así lo hará su escenario, que últimamente viene dando problemas a causa de su excesiva elevación y pronunciada pendiente. Los resultados podrán comprobarse a finales de septiembre, según anunció ayer Francisco Cuerda, uno de los arquitectos que, junto con Rafael Gómez Martín, tiene a su cargo el proyecto de rehabilitación del insigne teatro malagueño desde que se les encomendó en 2006.

"El objetivo de nuestro proyecto -explicó Cuerda- es readaptar el escenario a las necesidades actuales". Y no es para menos, pues esta plataforma se eleva sobre unos soportes de madera que datan de 1870, el mismo año en que se erigió el edificio. Habida cuenta de los estragos que ha provocado la humedad, y en previsión de los que pueda causar, esta base será sustituida por otra metálica, que ofrecerá mayor solidez que la anterior. La reforma de la estructura también afectará al foso de almacenamiento y al de la orquesta, que ganarán en profundidad 1,70 metros. Gracias a este cambio el primero aumentará su capacidad de utillaje y el segundo mejorará su resonancia.

Otro de los problemas que presenta la actual disposición de la escena es su altura, que resulta exagerada y provoca problemas de visibilidad a los espectadores que ocupan las primeras filas de la platea. Para conseguir el desnivel adecuado entre las butacas más adelantadas y el proscenio, el escenario descenderá 80 centímetros exactos. También se rebajará su inclinación, que actualmente no brinda la estabilidad que precisan ciertas actuaciones, especialmente las de danza.

El nuevo escenario será mas versátil gracias a una plataforma hidráulica que puede adoptar tres alturas diferentes según convenga. En caso de que el espectáculo requiera para su despliegue un espacio extraordinario, la plataforma se situará a nivel de escena, sumando 50 metros cuadrados a los 230 útiles con que cuenta habitualmente. Si se pretende aumentar el aforo del teatro para un público numeroso la plataforma descenderá hasta la platea, dando asiento a 40 espectadores adicionales, y si se celebra una representación operística bajará al foso para dar cobijo a la orquesta.

"El plan de obra -declaró Francisco- se definió hace más de un año, si no se puso antes en marcha fue porque debido a cuestiones administrativas y presupuestarias, el momento idóneo no se ha presentado hasta ahora". Este momento coincide con el cierre del Terral, el festival de verano que clausurará el músico neoyorquino Lou Reed el 21 de julio. Las obras se prolongarán a lo largo de agosto y septiembre, por lo que el inicio de la programación de la nueva temporada deberá retrasarse un mes. El arquitecto reconoció que el proyecto de reforma no tiene en cuenta los pequeños inconvenientes técnicos que pueden interferir en su transcurso, pero que confía en el cumplimiento de los plazos previstos. También declaró que el resultado "no supondrá una gran diferencia estética". La transformación no será ostensible, pero sus efectos serán muy apreciados por el, cada vez más exigente, respetable del Cervantes.

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