CINE

Terror psicológico a la española

  • Se estrena el filme que causó sensación en Sitges, 'Secuestrados', en el que se sigue la línea de 'Funny games' mostrando a una familia que es retenida en su casa por unos violentos delincuentes

En tiempos de crisis mejor no hacer mudanza. Esta máxima de San Ignacio de Loyola es la que está aplicando el cine español, al que los números cada vez cuadran menos. Está claro que como toda la actividad cultural nacional se está retrayendo con los recortes, que en algunos casos son puras volatizaciones, hay que ir a lo seguro. Nuestra precaria industria audiovisual, que sufre además de la coyuntura económica desfavorable la bajada general de espectadores en las salas. Sin embargo, hay un género que si funciona, como es el terror. Desde que el niño prodigio Amenábar sacará Tesis, aparecen con frecuencia filmes de este género que son los que mejor funcionan. En los últimos años, éxitos como [REC] o el reciente de Los ojos de Julia impulsan este tipo de películas, que optan más por el terror psicológico que el clásico o el gore, lo que es de agradecer.

En esta línea juega Secuestrados, que fue una película que impactó en el pasado Festival de Sitges. Signo de cómo está la cosa, el filme llega a las pantallas cinco meses después de su éxito, con lo que se demuestra que ni aún así el cine español lo tiene fácil para llegar a las carteleras. Lo curioso es que Secuestrados está adscrita al género terrorífico cuando parte de una situación más bien de thriller: una familia es retenida y humillada en su maravillosa casa en una urbanización por un grupo de delincuentes que forman parte de las temibles bandas del Este. Pero como demostró Haneke en la terrorífica Funny games, algunas escenas de la vida cotidiana pueden ser más crueles que las extraídas de las imaginaciones más desbordantes. Es algo que han tenido en cuenta los responsables de la película.

Que son profesionales muy solventes. Los productores son los mismos de Celda 211, con lo que ya saben lo que es hacer filmes de género solventes. Para dirigirla se ha buscado a Miguel Ángel Vivas, cortometrajista de culto con títulos como El hombre del saco y que debutó con el interesante largometraje Reflejos. Vivas también se ha encargado de coescribir el guión con Javier García. Lo que quiso hacer con su historia es convertirla en algo vivo usando cámaras al hombro y las modernas técnicas de rodaje con el objetivo de mantener la tensión. De hecho, el filme consta de 12 planos secuencia y algunas veces se usa el viejo recurso de la pantalla partida, para ver dos acciones simultáneas y crear suspense. Otra opción fue no ahorrar nada de la crudeza de la situación y afrontar el horror de verse secuestrados en manos de unos psicópatas. En Sitges, esta falta de concesiones fue bastante valorada. La familia asaltada está encarnada por Fernando Cayo, que hace doblete en cartelera como el rey Juan Carlos de 23-F, Ana Wagener y Manuela Vellés. Actores eslavos hacen de la banda de asaltadores.

La historia nos presenta a una familia de clase media que se está mudando a una casa en una urbanización de las afueras. Para celebrar su primera noche en su nuevo hogar, montan una cena especial, pero esta se ve cruelmente interrumpida cuando una banda del este europeo entra para hacer con ellos un secuestro exprés, es decir, conseguir que paguen el rescate lo antes posible. Será el principio de una noche de tensión y humillaciones.

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