"Toda la historia del mundo ya está en 'La Odisea"

  • El autor de 'Una historia de la lectura' presenta en su última obra, 'La Iliada y La Odisea: una biografía', un retrato de Homero a partir de la relación de su obra con conceptos como el infierno, y reivindica los valores culturales de los antiguos griegos

Ha abandonado su gran pasión, la de escribir ensayos sobre la lectura, para abrazar otra aún más interesante: el mundo de Homero. Alberto Manguel (Buenos Aires, 1948), uno de los más interesantes pensadores sobre el fenómeno literario, ejerció en su adolescencia como lector para un Borges ciego, episodio que determinó ya entonces su pasión por el de Esmirna. Entre su numerosa obra destacan ensayos como El diccionario de lugares imaginarios y Nuevo elogio de la locura.

-¿Por qué ha decidido adentrarse en el infierno de Homero?

-Porque he estado buscando alejarme de la cuestión de la lectura, que ya me tenía un poco harto. Estaba buscando la manera de ver de qué manera relacionamos la identidad de las sociedades con las lecturas que eligen y Homero se prestaba a ello. Quise indagar en la lectura de Homero desde el siglo VI antes de Cristo hasta la actualidad. Homero tiene dos obras que recorren todos los símbolos de hoy, una relativa a la vida, como son La Iliada o La Odisea y otra es la visión que tiene Homero del infierno.

-¿Cómo es ese infierno?

-La visión del infierno de Homero es compleja, pero no tan compleja como lo será después. Nos permite hablar de cuestiones esenciales, como la noción de mortalidad, la presencia del pasado en el presente. La pregunta de "qué es un extranjero", aquél que no somos nosotros. Suelo tomar la descripción del encuentro de Ulises con los espectros en el infierno y analiar cómo esa imagen ha sido interpretada a lo largo de los siglos. Eso, desde luego, daría para un libro de mil páginas. Me parece muy interesante porque me permite mirar ciertos problemas contemporáneos. Por ejemplo, ahora mismo queremos proponer un tiempo sin pasado, un presente constante, sin referirnos a la experiencias de quienes nos han precedido. Ahora vivimos un momento en que todo es fácil, rápido. Homero es todo lo contrario. Él propone la ida al infierno para saber cuál es la ruta que debemos tomar.

-¿Por qué surge el infierno? ¿Por qué se crea ese concepto?

-El infierno de Homero no es un lugar de castigos, aunque los haya. El infierno es el lugar adonde van los muertos. Es el sitio de los muertos. Los muertos son alguien que ya no puede vivir sobre la Tierra. En ese otro lado hay almas que se pasean por los campos y otras que son torturadas. En el infierno de Homero está la posibilidad de hablar con las voces del pasado.

-En ese pasado, existía la felicidad de la contemplación. Ese concepto parece que hoy no existe...

-Lo que hay hoy es la ilusión de la felicidad, un estado de contento que es ilusorio. Y no se trata de hablar de la necesidad de la felicidad. Hay muchos estados que vivimos como seres humanos y la felicidad es sólo uno de ellos. Hay una condición muy honorable que es la melancolía, pero ahora se la combate con Prozac.

-Usted se ha caracterizado por ser un gran analista de la lectura. ¿Cuáles son los buenos libros para un lector?

-Cada lector debe decidir por sí mismo. Cuanto más se lee, más se van complicando y diversificando los gustos. El problema es que estamos en una sociedad de consumo en que nos sepultan bajo toneladas de falsos libros, libros fabricados para no durar. Hasta ahora, la noción de creatividad estaba asociada con cierto sentido de la inmortalidad. Miguel Ángel pintaba o esculpía con la esperanza de que su obra tuviera un eco en el futuro. Hoy los libros tienen fecha de caducidad. Se ponen en los escaparates durante una semana. Ocupan un lugar físico y le quitan el espacio a lo que puede ser un buen libro.

-Un autor de best-sellers justificaba esos libros diciendo que, de no ser por ellos, la gente no se acercaría a la lectura...

-Eso es absurdo. Es como en el siglo XIX cuando se intentaba justificar la existencia de la prostitución diciendo que si no hubiese prostitución ya no habría sexo.

-¿Cuáles son los trucos para ser un buen lector?

-Bueno, una vez le preguntaron a Sommerset Vaughan cuáles son los trucos para ser un buen escritor, y él respondió que existen tres reglas, pero que nadie las conocía. Yo supongo que para ser un buen lector sucede exactamente lo mismo. Es algo muy personal. Los libros tienen una característica muy autobiográfica para cada lector.

-Volviendo a Homero... Parece que hoy la cultura griega está olvidada, que debería ser recuperada...

-Sí. Hay autores que ya lo están haciendo. Alessandro Baricco hizo una adaptación de La Iliada con un largo ensayo introductorio en el que se preguntaba por qué nos gusta tanto a los humanos la guerra. Él proponía sustituir el amor a la guerra por el amor a otra cosa.

-Se suele decir que un puñado de mitos griegos explican el comportamiento humano a lo largo de la Historia. ¿Es cierto?

-Yo diría más: yo diría que toda la Historia del mundo se puede reducir a La Iliada o La Odisea.

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