Unicaja restaura y moderniza el Conservatorio María Cristina

  • Con un presupuesto de 3,5 millones de euros, la entidad financiera realizará labores de consolidación arquitectónica, restauración de pinturas y mobiliario, climatización y creación de aulas para cursos

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La nave central de la iglesia del convento de San Francisco sirvió, siglos más tarde, para alojar una de las salas de conciertos más singulares -en lo que a su acústica se refiere- del panorama musical español. El Conservatorio María Cristina fue impulsado por Eduardo Ocón a finales del XIX para convertirse en uno de los pilares culturales de la Málaga burguesa. Sin embargo, cuando la enseñanza musical pasó al Ejido, éste quedó en desuso y en 1975 fue adquirido por Unicaja, que tuvo que salvarlo de la ruina, rehaciendo muchos de los elementos irrecuperables. Pero ya han pasado 33 años desde aquello y la entidad financiera iniciará en dos semanas una nueva restauración integral del inmueble.

Con un presupuesto de 3,5 millones de euros, las obras proyectadas por el arquitecto Rafael de Lacour se van a dividir en dos fases. En la primera se va a actuar en el salón de conciertos y la duración de las obras se estima de unos seis meses, "aunque yo espero que no tengamos problemas y que podamos reabrir la sala en otoño", comentó Felipe Faraguna, director de la obra social de Unicaja.

Se trabajará sobre la cubierta para eliminar los focos de humedad e impermeabilizarla, y se instalará un sistema de climatización bajo el suelo de madera, que también intentará recuperarse. Una de las intervenciones más importantes será garantizar la accesibilidad para discapacitados, por lo que se reducirá el aforo de las 378 butacas actuales a 364 localidades. Se ampliarán los pasillos y salidas de emergencia y el espacio entre asientos.

Asimismo, según explicaron los responsables del proyecto, se cambiará la iluminación para revalorizar los lienzos de pintura del techo -que también van a ser restaurados- y se ha realizado un exhaustivo estudio de la acústica para mejorar las ya excelentes condiciones de la sala. Además, se cambiará la sillería, se acometerán tratamientos específicos para eliminar las termitas de la madera y se instalará un equipamiento multimedia que permitirá realizar grabaciones. "Lo que pretendemos es modernizarlo, garantizar su futuro y dotarlo de instalaciones para que sea un espacio propio del siglo XXI", comentó el arquitecto Rafael de Lacour.

"Queremos devolverle el antiguo esplendor, había llegado el momento de hacerlo", señaló Felipe Faraguna. Una vez que esté lista esta remodelación integral con la que se ingresarán 2.315 metros cuadrados más, "nos esforzaremos para que haya una estación de conciertos digna del nombre que lleva", añadió Faraguna.

En esta primera fase también se van a restaurar el salón mudéjar y el resto de espacios que funcionan como antesalas. La segunda, prevé la rehabilitación del cuerpo lateral contiguo al eje principal, que se sitúa entre el salón de conciertos y los patios paralelos a éste, tanto en la planta baja como en la primera. Además se incorporarán aulas para uso de estudios musicales, clases de trabajo y ensayo para distintos instrumentos, y se recuperarán las salas de la planta primera y el torreón mudéjar para espacios complementarios de audición, actos y exposiciones.

Esta parte del proyecto, en la que se actuará sobre la escala doméstica y se modificarán más sus perfiles actuales, llevará unos doce meses de trabajo. Según Faraguna, el próximo verano podrían comenzar los cursos. Las obras se han dividido en dos fases para que la sala pueda recuperar su programación mientras que continúan con el resto de la ejecución.

"Ésta es una de las joyas de la corona de nuestro patrimonio, única en su género, y teníamos que adecuar su accesibilidad interior, ampliar el alcance del espacio -cuya falta de climatización limitaba su uso un par de meses al año- y recuperar la parte del edificio a la que prácticamente no dábamos uso para fines didácticos y expositivos", aseguró ayer en la presentación del proyecto el director de la obra social de Unicaja.

Abilio Sanz, director del área de oficina técnica de Unicaja, afirmó que el proyecto de básico ya está redactado y el de ejecución estará listo en diez días para pedir el permiso de obras. "Siempre hemos ido de la mano con Urbanismo y la Comisión de Patrimonio", aseguró Sanz, que espera comenzar sobre el terreno en unas dos semanas.

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