Todo un año en paréntesis

  • La recuperación del Teatro Romano será, previsiblemente, la única gran novedad cultural que acontecerá en Málaga durante un 2012 que nace ya marcado por la crisis económica y los cambios de gobierno

Quien crea que el asunto cultural se ha movido poco en Málaga durante 2011, que se arme de paciencia para un 2012 que promete ser más frío que el hielo. En los próximos doce meses no habrá un Museo Thyssen para inaugurar ni, por lo que se puede intuir ahora, muchas noticias felices. El plazo debe asumirse desde ya como un paréntesis que nace marcado a fuego por dos circunstancias decisivas: la crisis económica, que promete ser aún más dura por lo menos hasta finales del nuevo año, y los cambios de gobierno, tanto los que ya han acontecido a nivel nacional como los que en marzo pueden ocurrir a nivel autonómico. Las incógnitas son por tanto demasiadas, así, que, estrictamente, sólo cabe esperar una novedad importante: la recuperación del Teatro Romano como espacio escénico, un proyecto largamente esperado que la Junta de Andalucía materializará en propuestas concretas antes de las elecciones de marzo (fuentes de la Consejería de Cultura confirmaron a este periódico que los detalles se revelarán "muy pronto") y en el que el Ayuntamiento también quiere participar activamente con iniciativas propias para la programación, independientemente de los resultados de los comicios. Bien como escenario independiente o como enclave integrado en un ya anunciado circuito andaluz de teatro clásico, lo cierto es que todo apunta que se podrá ver espectáculos en el Teatro Romano de Málaga el próximo verano. Lo contrario sería un fracaso estrepitoso.

Por lo demás, ninguno de los futuros equipamientos culturales de Málaga ya comprometidos echará a andar en 2012. Es más, ni siquiera se esperan avances decisivos en cuanto a obras e intervenciones. El proyecto del futuro Auditorio del puerto está ya listo y sólo falta su aprobación formal para proceder a la contratación de las obras, un paso decisivo cuya concreción, sin embargo, resulta improbable para 2012. Por más que el Ayuntamiento anunciara en sus presupuestos una inversión de 2'8 millones de euros (más los 1'3 millones ya reservados para el año que viene) para el edificio, el compromiso del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, con aplicar recortes en todos los ámbitos excepto las pensiones, la sanidad y la educación (y cuyas primeras aplicaciones se darán a conocer hoy en el Consejo de Ministros), arroja un soberano jarro de agua fría sobre cualquier expectativa. Cabe recordar que tampoco la Junta de Andalucía (que el pasado verano apuntó la necesidad de buscar inversores privados, sin que desde entonces se hayan tomado medidas al respecto) ha concretado inversiones para el Auditorio con vistas a 2012, y en cualquier caso lo que suceda después de marzo es hoy un interrogante. De este modo, si bien en el apartado técnico el Auditorio empieza a ser una realidad, el panorama económico y político no es precisamente el mejor para hacer apuestas a corto plazo.

Tampoco habrá mayores novedades respecto al Museo de Málaga en el Palacio de la Aduana, cuyo proyecto museológico ya se presentó este año, si bien de forma somera, y cuyas obras continuarán hasta 2013. Tanto el Ministerio de Cultura como la Junta establecen el segundo semestre del mismo como plazo para la inauguración del museo, cuyos fondos artísticos, salvo la selección que se exhibe en el Palacio Episcopal, siguen durmiendo el sueño de los justos en el Parque Tecnológico. Pero lo que dé de sí el paisaje político cubre todo el asunto, una vez más, de incógnitas. Con el PP ya en el Ministerio, la posición tradicional del partido, que siempre ha apostado por sacar el Museo Arqueológico de la Aduana e instalarlo en el Convento de la Trinidad (contrariamente a lo ya previsto en el plan museológico), se ha visto notablemente reforzada. Si el PP gana las elecciones andaluzas en marzo se haría además con la titularidad del convento, así que tendría vía libre para llevar a cabo su empeño. No obstante, aunque el portavoz del partido en el Parlamento Andaluz, Antonio Garrido, explicó en su día que el cambio de ubicación del Museo Arqueológico no retrasaría necesariamente la inauguración del Museo de Bellas Artes en la Aduana, ya que las salas reservadas para sus fondos podrían emplearse para exhibir obras prestadas por el Museo del Prado, el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, se mostró contrario a modificar "por ahora" la disposición del museo. Lo cierto es que un cambio político en la Junta se traducirá, inevitablemente, en una gran expectativa respecto a las más imprevisibles soluciones.

El Ayuntamiento, por su parte, esperar abrir en 2012 el anunciado centro de atención y formación para jóvenes creadores en la manzana del cine Astoria, pero aún no hay plazos concretos al respecto. Nada se sabe de la residencia de jóvenes creadores que la Junta quería abrir en el PTA. Y también es improbable que este año el Consistorio dé algún paso en firme para la ampliación de la Fundación Picasso Casa Natal. Más allá de los equipamientos, los grandes museos, como el Picasso y el Carmen Thyssen, han anunciado ya los contenidos de sus programaciones para 2012, diseñadas con grandes dificultades. El Festival de Teatro arrancará el 13 de enero con un abundante recorte presupuestario, así como el Festival de Cine, que sin embargo mantendrá para su edición de abril sus ciclos y actividades. Es posible que la ley de mecenazgo anunciada por el nuevo Ministerio riegue este sequeral. Pero será, seguro, después del largo año que se avecina.

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