El castillo de Vauvenargues de Picasso abre sus puertas por primera vez al público

  • La fortaleza francesa donde el malagueño vivió y pintó se podrá visitar del 25 de mayo al 27 de septiembre

Después del inmenso éxito de la exposición Picasso y los Maestros en el Grand Palais de París, los aficionados del pintor malagueño podrán visitar por primera vez el castillo de Vauvenargues (sur), donde vivió y pintó, visita que podrán completar con la exposición Picasso-Cézanne en el museo Granet de Aix en Provence.

La apertura del castillo de Vauvenargues entre el 25 de mayo y el 27 de septiembre de este año revelará una parte de la intimidad de Picasso que vivió en él desde enero de 1959 gasta junio de 1961 y donde está sepultado junto a su última esposa Jacqueline.

"El castillo está tal como estaba cuando Picasso lo dejó. Pareciera que va a volver", declaró Bruno Ely, director del museo Granet de Aix-en-Provence. La apertura al público del castillo tendrá lugar en las mismas fechas que la exposición "Picasso-Cézanne" en el museo Granet de Aix en Provence donde se demostrará con un centenar de cuadros la influencia que tuvo Cézanne sobre el pintor español.

Es la proximidad entre los dos artistas que llevará a Picasso a adquirir en septiembre de 1958 el castillo de Vauvenargues, al pie de la montaña Santa Victoria, a la que Cézanne consagró casi 80 de sus telas.

La exposición Picasso-Cézanne esbozará, a través de las obras de los dos artistas, los contornos de una filiación reivindicada por Picasso que se describía como un especialista y un coleccionista del pintor francés, considerado como el padre de la pintura moderna. En total, ya se han vendido más de 100.000 entradas para las dos manifestaciones y cada semana se venden en promedio unas 1.500. En Vauvenargues, se esperan unos 40.000 visitantes.

Para Bruno Ely, comisario de la exposición, "la idea no es hacer una puesta en paralelo de los dos pintores, sino de mostrar cómo Cézanne es el punto de partida para Picasso, como se nutrió (de esta influencia) durante toda su vida, extrapolando y reinventando".

Entre las obras, figurarán La mujer de la mandolina (1909) y Jacqueline sentada en un sofa de Picasso, El retrato de Gustave Geffroy y Bethsabée de Cézanne. "Tendremos también las más bellas telas del periodo de Vauvenargues, entre los cuales paisajes y naturalezas muertas", destacó el comisario. Telas en las que los colores rojo, verde, amarillo reflejan la nostalgia de Picasso por su país natal, al que se negó a volver mientras el dictador Francisco Franco estuviese en el poder.

Paralelamente a la exposición, los visitantes podrán recorrer los lugares de vida y de creación de Picasso en la región, desde Arles a Antibes, y descubrir dibujos, pinturas, cerámicas e incluso la bóveda de una capilla.

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