El cine español que viene: tan lejos, tan cerca

  • Tras la resaca de los Goya, y con un ojo puesto en el Festival de Málaga, los próximos estrenos delatan el empeño del sector en consolidar el favor del público

En el rodaje de 'Gente que viene y bah'.

'La enfermedad del domingo', de Ramón Salazar.

Pasada ya la resaca de los Goya, todas las miradas apuntan en lo que a cine español se refiere a la próxima edición, la 21, del Festival de Cine en Español de Málaga, que se celebrará del 13 al 22 de abril. A la espera de la presentación definitiva de los contenidos y de las películas que competirán por las Biznagas en las distintas categorías, confirmados ya algunos homenajes como los de Juan Antonio Bayona (Premio Retrospectiva Málaga Hoy) y Rodrigo Sorogoyen (Premio Eloy de la Iglesia), y dejada a un lado (por ahora) la cinematografía latinoamericana, el horizonte sí aparece despejado en cuanto al paisaje de estrenos del cine español para los próximos meses, lo que permite, por un lado, dilucidar qué películas no vendrán a Málaga con ambiciones de premio al tener su puesta de largo confirmada antes del 13 de abril; y, por otro, apuntar algunas posibles candidatas a que sí lo hagan. De entrada, caben dos consideraciones: por una parte, la proyección de la cinta ganadora de la Biznaga de Oro a la mejor película española el año pasado, Verano 1993 de Carla Simón, difícilmente podría haber sido más amplia, con el triunfo en los Goya y la elección de la Academia del Cine Español para aspirar al Oscar, con lo que la utilidad del escaparate que supone el Festival de Málaga se ha visto notablemente reforzada; por otra, la reconciliación del cine español con su público parece ya más que consolidada a raíz de taquillazos como el de Perfectos desconocidos de Álex de la Iglesia. Hay mucho conseguido, por tanto, para el Festival de Málaga y para un cine español que empieza a abrirse camino bien lejos contando historias muy cercanas. El objetivo, a a partir de ahora, es asentar y enraizar bien lo logrado y apostar por que se empiece a hablar de una vez del cine en España en clave de patrimonio cultural, más que de mero ocio de temporada.

Entre las películas de producción española de inminente estreno (y que, por tanto, no pasarán por el Festival de Málaga) una de las más esperadas es, con mucho, la de un malagueño: Ramón Salazar estrenará ya el próximo día 23 su regreso a la dirección, La enfermedad del domingo, un drama sobre un doloroso reencuentro familiar protagonizado por Bárbara Lennie, Susie Sánchez y Miguel Ángel Solá. Antes, el 16, llegará a las salas Cuando dejes de quererme, debut en el largometraje del realizador Igor Legarreta con Flor Torrente, Miki Esparbé y Eduardo Blanco. Otro taquillazo prometido a partir del 2 de marzo es el de Sin rodeos, debut en la dirección de Santiago Segura fuera del universo Torrente, con Maribel Verdú y Candela Peña en el remake del filme homónimo del argentino Diego Ayala). El mismo día, Marc Recha estrenará La vida lliure, drama de época protagonizado por Sergi López y Mariona Gomila; y Paul Urkijo hará lo propio con El herrero y el diablo, protagonizada por Eneko Sagardoy (reciente premio Goya por Handia). El 9 de marzo corresponderá el estreno de dos títulos prometedores aunque bien diversos: la ya muy promocionada Loving Pablo, aproximación a la figura de Pablo Escobar a cargo de Fernando León de Aranoa con Javier Bardem y Penélope Cruz; y, tras su paso por el Festival de Sevilla, Bajo la piel del lobo, de Samu Fuentes, con Mario Casas metido en la piel de un trampero ermitaño e Irene Escolar en la réplica. El 16 de marzo llegará el turno de otro potencial éxito de recaudación, La tribu, nueva comedia del veterano Fernando Colomo con Paco León y Carmen Machi en otra historia de madres e hijos más o menos bien avenidos (en todo caso, reencontrados). El 23 de marzo es el día señalado para el estreno de El aviso, el enésimo thriller de Daniel Calparsoro (antiguo aliado del Festival de Málaga, que esta vez ha optado por adelantarse a la próxima edición), con Raúl Arévalo y Aura Garrido en el cruce de caminos de un niño amenazado de muerte y un hombre extrañamente obsesionado con los números. El 28 de marzo se estrenará El club de los buenos infieles, con Fele Martínez y Jordi Vilches bajo la dirección de Lluís Segura; y el 6 de abril lo hará el regreso de otro director muy esperado, Javier Fesser, con Campeones, en la que el muy reclamado Javier Gutiérrez interpreta a un entrenador de baloncesto que termina haciéndose cargo de un equipo de jugadores con discapacidad intelectual.

La que sí podría tener hueco en la programación del Festival de Málaga es la nueva cinta de Mateo Gil, la comedia Las leyes de la termodinámica, que protagonizan Chino Darín y Vito Sanz y que se estrena el 20 de abril; así como El mundo es suyo, reválida de Alberto López y Alfonso Sánchez tras El mundo es nuestro que se estrenará el 22 de junio. El mismo día llegará a los cines Gente que viene y bah, de Patricia Font, con Clara Lago, Carmen Maura y Alexandra Jiménez en la adaptación de la popular novela de Laura Norton. Aunque si hay una película que, por una mera cuestión de justicia poética, merecería tener al menos un anticipo en el próximo Festival de Málaga es Miamor perdido, la comedia que sella el reencuentro de Emilio Martínez Lázaro (director especialmente ligado al certamen) y Dani Rovira tras los Ocho apellidos vascos y catalanes; el filme se estrenará el 10 de agosto, con Michelle Jenner y Antonio Resines en el reparto y el más puro aroma a comedia romántica. También en agosto llegarán las nuevas películas de David Victori (El pacto, con Belén Rueda) y Dani de la Torre (La sombra de la ley, con Luis Tosar). En septiembre, eso sí, lo harán Animales sin collar, de Jota Linares, con Natalia de Molina; y El reino, de Rodrigo Sorogoyen, con Antonio de la Torre y Bárbara Lennie. Hagan hueco en sus agendas.

'Cuando dejes de quererme'.

'Loving Pablo'.

En el rodaje de 'El reino'.

'Las leyes de la termodinámica'.

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