Ellas (y ellos) dan la nota

  • The Harlettes & The Big Band Tage presentan hoy en el Echegaray, una propuesta inédita en Málaga que recorre la música americana a ritmo de swing, funky y jazz

Quién les iba a decir que su prueba de fuego sería en el Teatro Echegaray, dentro de la programación del Terral y con todas las entradas agotadas. El esfuerzo, talento y confianza depositados en un proyecto diferente verá hoy sus frutos sobre el escenario. Las ocho bailarinas de la firma malagueña Geikoespectáculos, comandadas por Gema Lamela han apostado por doce jóvenes músicos locales para emprender un gran reto: rescatar los hitos de la historia musical americana a ritmo de swing, funky y soul. La propuesta conjunta responde al nombre de The Harlettes&The Big Band Tage y se propone levantar al público de sus asientos. No se trata de un musical ni de un concierto al uso. La apuesta, inédita en Málaga, combina música, baile y voz sin un hilo argumental preciso, sólo con la simple intención de recordar a nombres como Benny Goodman, Marvin Gaye, Steve Wonder, Alicia Keys y Michael Jackson, sin más explicación su puesta en escena.

Desde el pasado mes de enero la sala Eventual Music se ha convertido en su laboratorio de pruebas. Allí Gema y los suyos han estado ensayando dos veces por semana un espectáculo en el que se estrenan también como conjunto. Agustín Sanchez a la guitarra y algunos de los músicos de viento proceden de la Insostenible Big Band, el resto se fue sumando a la propuesta, seducidos con la idea de probar un formato nuevo. Todos proceden del circuito musical malagueño y se enfrentan ahora a un reto mayor: combinar sus partituras con el baile y la voz en directo. La mayoría han sido cedidas por Antonio Lara (fundador de la Insostenible) y el resto de los temas (quince en total) sacados de oído y arreglados por los propios músicos.

Ayer, ellas y ellos ultimaban ensayos con Sing,sing,sing para abrir boca. Del musical Sweet Charity rescatarían a continuación Big Spender en un nuevo viaje por aquellos hits que marcaron a más de una generación. Zapatos de claqué, pelucas, corsés, medias de redecilla, plumas y mucho brillo sustituirán esta noche a  la vestimenta de ensayo. Siete cambios de vestuario en poco más de una hora para relatar en imágenes las diferentes décadas por las que ha pasado la música con mayor tirón escénico. 

On Broadway, Candyman, Feeling good y hasta el Superstition de Stevie Wonder entran en el repertorio de estos jóvenes artistas, conocedores ya de lo que cuesta abrirse un hueco en el –limitado– mercado malagueño. “Nosotros lo estamos viviendo como una historia muy bonita, es un espectáculo muy completo que no ha existido en Málaga. Esperamos que el estreno sirva para atraer apoyos y podamos seguir mostrándolo”, comentaba Agustín Sánchez. Tanto los músicos como las bailarinas han hecho sus filigranas para poder compaginar los ensayos con sus compromisos habituales. Pero finalmente la entrega ha vencido al cansancio y ayer entre estiramientos y calentamientos varios todos dejaban ver que lo suyo es un trabajo de equipo –y de muchas tablas por separado– en el que no caben fisuras.

Con los nervios lógicos de la víspera ayer, ellos y ellas se afanaban por perfilar cualquier detalle de sonido y coreografía. Su ilusión es que todo quede perfecto y, si  no es así Gema lo tiene claro. “A mí ya me ha merecido la pena”.

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