El doblaje también mató a la realidad

Documental, Francia, 2014, 75 min. Dirección: Pascal Plisson. Guión: Marie-Claire Javoy, Pascal Plisson. Cines: Albéniz, Rosaleda.

Si Camino a la escuela fuese un buen documental, que no es el caso, lo sería a pesar del terrible doblaje al castellano (con los actores adultos de siempre fingiendo todas las voces de los niños) con el que nos obsequian distribuidores y exhibidores, en la que es ya la enésima traición al formato-de-la-realidad en un país en el que, por desgracia, apenas se estrenan documentales en salas comerciales.

El atraco imperdonable y molesto se añade además a un formato más cercano al docudrama que a otra cosa, con la recreación más o menos veraz de cuatro historias protagonizadas por unos entrañables niños rurales de la selva en Kenia, la cordillera del Atlas en Marruecos, la Patagonia argentina y el Golfo de Bengala en India que tienen que recorrer todos los días a pie, a caballo o en silla de ruedas las grandes distancias que separan sus hogares del colegio más próximo.

Canto al esfuerzo y a las ganas de aprender a toda costa, este Camino a la escuela, galardonada en la pasada edición de los Premios César franceses, entona su mensaje optimista y esperanzador con un tono didáctico e ingenuo, numerosos clichés de puesta en escena, músicas de acompañamiento y un buenismo multicultural y sin fronteras que tiene más de postal de Unicef (organismo que, por cierto, apoya la cinta) que de documento antropológico propiamente dicho.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios