En las entrañas de la escena

  • El ciclo 'A telón cerrado' inicia hoy en el Echegaray su segunda edición, dentro del XXIX Festival Internacional de Teatro, con el objetivo de consolidarse como escaparate de la dramaturgia más cercana y menos revelada

No hace falta ser un lince ni un analista de Moody's para advertir que algo se cuece en el teatro malagueño. El número de espacios y compañías se ha multiplicado en los últimos años con programas, festivales y actividades muy diversas dedicadas a públicos de todo tipo, por más que la atención institucional a la singularidad de este movimiento sea todavía discreta, aunque también, desde luego, bastante más efectiva que hace no mucho tiempo. La filosofía del hágalo usted mismo parece felizmente más extendida y las agrupaciones más jóvenes no se limitan a esperar la llamada del programador de turno: la conquista de entornos urbanos, rurales y hasta domésticos (véase la proverbial trayectoria de la compañía Trasto Teatro, que desde hace años representa sus montajes en un piso en Teatinos y que esta temporada ha sido incluida en la programación del XXIX Festival Internacional de Teatro de Málaga con No amanece en Génova) ha resultado fundamental para hacer visible una energía que hunde sus raíces bastantes décadas atrás y que se concreta con cada vez más intención en propuestas formuladas al público. Los escaparates, en consonancia, también han crecido para dar cuerpo a la paradoja de una posibilidad: la de que Málaga descubra su propio teatro, un teatro que presenta unas señas de identidad muy reconocibles a pesar de la enorme variedad que abarca. Uno de ellos es el Congreso Provincial de Artes Escénicas, que organizan varios profesionales del sector al abrigo de la Diputación y que cuenta ya con dos ediciones. Otro tuvo su feliz estreno en la edición del año pasado en el mismo Festival de Teatro, y se dispone a escribir hoy mismo la nueva página de su prometedora historia: el ciclo de lecturas dramatizadas A telón cerrado abre a las 21:00 en el Teatro Echegaray su segunda edición, que hasta el 8 de febrero reúne tres propuestas centradas en torno a otros tantos autores malagueños y que, en buena medida, puede servir de termómetro para verificar el estado de salud de la escena local.

A telón cerrado nació así el año pasado bajo la coordinación de José Antonio Triguero y la dirección escénica de Maite Serrano. La idea inicial fue la de organizar unas lecturas dramatizadas con obras de autores malagueños, pero pronto se consideró la posibilidad de, a partir de esta premisa, ofrecer al espectador las claves de los procesos que conducen a la representación de una obra, desde la primera lectura de un texto hasta su encarnación en los actores y su traducción escénica. Así, el público tiene la oportunidad de viajar a las mismas entrañas de la representación, de asistir como testigos activos a un work in progress del que nacería el milagro de la función teatral. La mera lectura queda así acrisolada en un orden estético más amplio: el visitante se dispone no sólo a conocer la obra, sino a ver materializadas las ideas de su creador. El resultado es una suerte de ritual que sigue de cerca la gestación embrionaria de un espectáculo, y que para la segunda edición de A telón cerrado incluye algunas novedades como la celebración de una mesa redonda posterior a cada lectura con la participación de críticos, expertos y los propios autores.

La cita de apertura reúne todos los ingredientes para convertirse hoy en un auténtico éxito. La protagonista será la autora Mercedes León con su obra El sabor de la yuca, en una lectura que estará dirigida por el cantante y actor Tony Zenet y en cuyo reparto figuran María del Mar Peláez, Concha Galán, Almudena Cobos, Fernando Jiménez, Mariví Carrillo y Rosa García. El coloquio posterior contará con la participación de María Barranco, Domi del Postigo y la propia Mercedes León. El lunes 30 llegará el turno de Angélica Gómez y su Yocasta en un asalto, en la que actuarán los intérpretes Noelia Galdeano, Olga Salut, Fernando Jiménez, Antonio Salazar, Federico Cassini, Teresa Laura Baena y Virginia Nölting, con la presentación del director de cine Rafatal. Y el día 8 será el autor y director Ery Nízar el responsable de clausurar el ciclo con La nota de Blake, merced a una lectura en la que participarán Salva Reina, Lucía Alfaro, Juanma Lara y Miguel Zurita y que conducirá la compañía Caramala. El teatro malagueño regala así sus nombres propios para una cita necesaria. La entrada es libre y gratuita, así que no hay excusa: esta escena vive, y colea.

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