Dos nuevas esculturas aumentan la colección de arte urbano de Málaga

  • Francisco López Hernández devolverá la figura de Picasso a la Plaza de la Merced este próximo otoño

El proyecto comenzó a gestarse en 2006 pero la resolución municipal para la contratación de la realización de dos esculturas urbanas no se hizo pública hasta ayer. Dos nuevas obras, una en la calle Granada y otra en la Plaza de la Merced, se instalarán a lo largo de este año para aumentar el patrimonio de una ciudad que quiere poner a disposición del gran público el arte contemporáneo. Uno de los maestros del realismo español, el escultor Francisco López Hernández, será el encargado de plasmar la figura de Pablo Ruiz Picasso, que apostado frente a su Casa Natal, dialogará con malagueños y turistas a partir del próximo otoño. Por otro lado, la obra Panta Rei, de la madrileña Blanca Muñoz, completará en unos meses la remodelación de la calle Granada.

El Ayuntamiento de Málaga va a invertir algo más de 280.000 euros en estas dos esculturas. El director del CAC Málaga, Fernando Francés, está ejerciendo el seguimiento del comisariado con su empresa Gestión Cultural y Comunicación. "Estamos esperando que Francisco López mande los bocetos y elegiremos la opción más adecuada", explica Francés. "Le hemos pedido que haga una propuesta vertical, es decir, Picasso de pie y otra sentado en un banco o en un plinto tumbado", añade. Si finalmente se opta por la opción de la figura alzada se colocará "sin pedestal o con uno de unos 40 centímetros como máximo", asegura Fernando Francés. La idea es que el genio esté "a pie de calle y que el paseante se relacione directamente con la escultura, cara a cara, que parezca que está vivo ya que sigue estando presente", comenta el comisario.

El concepto ha cambiado y, al igual que se ha hecho con la obra sobre Andersen, Picasso formará parte de una escena cotidiana. En este bronce van a gastar 166.000 euros.

Del realismo a las sinuosas formas de acero inoxidable de Blanca Muñoz, que ha ideado la pieza Panta Rei para el entorno de Granada, Calderería y Sánchez Pastor. "Esta pieza ya se está fabricando y quizás podría estar colocada para después del verano", considera Francés. Las calles serpenteantes pero limpias en su arquitectura inspiraron a la artista una pieza "que dejase entrever los edificios, las balconadas, como si fuese una celosía", explicaba la autora poco después de realizar su proyecto. El Consistorio le puso la premisa de que "fuese transitable y la gente no pudiera trepar fácilmente" por lo que las patas superarán los tres metros de altura. La luz jugará un papel muy importante en esta escultura que se mira también en la naturaleza.

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