El futuro sonido del pasado

  • El Festival de Música Antigua abre hoy su séptima edición, que se desarrollará hasta el 8 de julio con diez conciertos en la sede única de la Sala María Cristina y Tomás Luis de Victoria como eje principal

Contra viento y marea, el Festival de Música Antigua de Málaga, que organiza la Orquesta Filarmónica de la ciudad, inaugura hoy su séptima edición con diez conciertos que se celebrarán hasta el 8 de julio en la sede única de la Sala María Cristina. Esta última circunstancia constituye una novedad de peso en el certamen, frente a anteriores convocatorias en las que se habían celebrado actuaciones en emplazamientos patrimoniales como la Alcazaba e iglesias como las de San Agustín, San Julián y la Victoria. Seguramente algún aficionado echará de menos la posibilidad de escuchar música en estos recintos, pero lo cierto es que la Sala María Cristina cuenta con la bendición general de los malagueños dadas sus proverbiales condiciones acústicas. Poner en marcha esta edición no ha resultado sencillo: la OFM ha tenido que hacer frente a recortes notables desde un patronato sostenido al 50 por ciento por la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento. En más de una ocasión se barajó la posibilidad de reducir el número de conciertos, aunque finalmente se ha mantenido la oferta de los años anteriores sin una merma en la calidad. Una verdadera epopeya que espera ahora contar con el apoyo del público, el mismo que ha respondido tradicionalmente mejor que bien a las ofertas del ciclo.

En sus últimas ediciones, el festival ha adoptado la tendencia de incorporar ejes temáticos en los que se basan los programas, al menos en su mayor parte. En esta ocasión, el argumento estrella venía cantado de antemano con el 400 aniversario de la muerte de Tomás Luis de Victoria (Ávila, 1548- Madrid, 1611), el más grande polifonista español de todos los tiempos, alumno de Palestrina en Roma (al menos según fuentes bien fundadas) y uno de los baluartes de la proyección artística de España en el Renacimiento tardío. No obstante, los diez conciertos programados dan para mucho más: hoy abrirá fuego el Asmir Ensemble de Tetuán con un concierto basado en la nuba como género fundamental de la inspiración andalusí todavía practicado en el Magreb (lo que, más que anecdótico, recrea a la perfección un contexto renacentista que tenía en el espectro oriental una de sus raíces predilectas). Mañana martes, el prestigioso grupo belga La Hispanoflamenca presentará su programa Victoria en Roma, un recorrido que incluye piezas decisivas como la misa Alma Redemptoris Mater junto a obras de Guerrero, Soriano y Palestrina. El miércoles, los aficionados podrán asistir a una de las propuestas más interesantes, la del grupo de trompas barrocas y naturales Corniloquio, que dirige Javier Bonet, con obras de Haendel y Wallond, entre otros.

El jueves 30, la Camerata Iberia comparecerá en la Sala María Cristina con Flores de Música, una antología musical del Siglo de Oro con obras de Mateo Flecha, Luis del Enzina, Luis Milán y De Palacio, con la dirección del vihuelista Juan Carlos de Mulder. El viernes 1 de julio será la Capilla Real de Madrid, que ya ha visitado el festival en anteriores ediciones, la que interprete un monográfico dedicado a la vertiente mariana de Tomás Luis de Victoria, Cantica Beatae Virginae. Otro conocido del certamen, el prestigioso grupo Al Ayre Español, presentará su programa Esta dulzura amable, dedicado a José de Nebra, el sábado día 2. Ya el martes día 5, el ensemble barroco Archivo 415 interpretará su versión para concierto de la ópera Venus y Adonis de John Blow, mientras que el día 6 el grupo Xuriach presentará su aproximación a la danza barroca Sonen ballades. La Joven Orquesta Barroca de Andalucía con la dirección de Michael Thomas y la propia OFM con Edmon Colomer a la batuta pondrán el broche de oro con piezas de Bach, Vivaldi y Telemann. Para todos los gustos.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios