Cultura

¿Eres un gallina, McFly?

  • Se cumplen 25 años de títulos como 'Regreso al futuro' y 'Lady Halcón', que ya forman parte del imaginario colectivo

El condensador de fluzo. Las cerbatanas venenosas en el Londres victoriano. Los peligros del agua a partir de medianoche. Los succionadores de ectoplasma. La noche sin día y el día sin noche. Todos ellos son conceptos comunes para las generaciones que vivieron su infancia y adolescencia a mitad de los ochenta y -gracias al revival retro- para muchos de los que llegaron después. Hace veinticinco años vieron la luz títulos como Legend, Lady Halcón, El secreto de la pirámide, Los Goonies o Los inmortales. Películas que han pasado a vertebrar gran parte del imaginario colectivo: "Fueron dos veranos en los que prácticamente se estrenaron todos los títulos de este tipo. El del 84 también fue muy fuerte, con El templo maldito, Terminator, Gremlings... -comenta al respecto Paco Fox, programador de cine en Canal Plus y uno de los gestores del blog Vicisitud y Sordidez-. Y era todo por el reinado de la Amblin, la productora de Spielberg, que consiguió llevar a su máxima expresión el cine de entretenimiento familiar. Incluso los títulos en los que él no tenía que ver, como la tercera de Mad Max, estaban también muy influidos por su manera de hacer las cosas".

Una cosecha más que significativa, sobre todo, si la comparamos con la actualidad: hoy día, a excepción de la Pixar, es difícil encontrar iniciativas que consigan realizar producciones de este corte. Es decir, películas concebidas para el público infantil y adolescente pero con varios niveles de lectura, con guiños de humor o inquina suficientes para enganchar también al público adulto: "Ahora, el tipo de producciones que encuadramos en cine familiar son las épicas aburridas, del estilo de Narnia y demás -explica Fox-. No se ha encontrado el punto narrativo que conseguían esos títulos, que eran capaces de poner en pie historias para niños que no fueran planas".

"En El secreto de la pirámide, por ejemplo, vemos que no se tenía miedo de traumatizar a los críos -continúa Fox-. Podemos decir que estamos pagando el precio de lo políticamente correcto. Steven Spielberg y su influencia eran capaces de hacer pasar para público infantil una película que se hubiera catalogado para mayores de 18 años. El de mediados de los 80 era un cine familiar no estulto, con un punto de malicia o crueldad que también lo hacía atractivo para los mayores".

"Desde la perspectiva actual, es curioso comprobar hasta qué punto puede influir en una época un productor con personalidad. Que no son tantos y, en el terreno del cine comercial, son menos todavía -indica-. Spielberg consiguió tener tanto poder, eran tan juvenil en su forma de ver el cine, que nadie le decía que no absolutamente a nada, y cayeron una ristra de películas muy buenas dentro su estilo. Por ejemplo, Regreso al futuro era una historia que nadie quería producir porque se trataba de un hijo que viajaba al pasado y que enamoraba a su propia madre. Pero a Spielberg no le importaba. De hecho, con Indiana Jones y el Templo Maldito, por ejemplo, tuvieron que hacer una clasificación específica porque no quería cortar su película para que la admitieran como título para jóvenes".

Actualmente, no existe una productora con ese nivel de influencia creativa -quizá la Marvel, pero no de ideas nuevas, sino de adaptaciones-. El de la Amblin fue, sin embargo, un rastro que se fue diluyendo con el tiempo y que terminó perdiéndose para el género con la llegada de El Señor de los Anillos, que inauguró el imperio de las sagas: "Todo el mundo ha intentado repetir el éxito de Peter Jackson -comenta Paco Fox-. Pero no lo han conseguido, claro, y creo que ya nadie lo va a intentar en mucho tiempo. No entendieron que el triunfo de Jackson no eran los elfos, sino los elfos para adultos". "La otra gran saga dorada, Harry Potter, la inició Chris Columbus, que es precisamente un creador que viene de Spielberg -prosigue Fox- y que cuando empezó (El secreto de la pirámide, Gremlings...), tenía un toque más perverso. Sin embargo, con el tiempo, fue perdiendo ese toque oscuro, como le ocurrió al propio Spielberg. Ese rasgo de humor, esa sensación de no tomarse en serio a pesar de que a un tipo le arrancaran el corazón, como sucede en El templo maldito, se fue transformando en noñería a lo largo de los años".

Que los nuevos productores de cine juvenil no hayan sabido reproducir ese pulso y ahora el género se encuentre "en tierra de nadie", supone un drama íntimo para las compañías cinematográficas, ya que el cine familiar es la gallina de los huevos de oro. El objetivo del todo Hollywood es realizar producciones que atraigan, bien pertrechados de palomitas, a todos los miembros de la familia.

"Las series y películas fantásticas han ido fracasando, excepto Piratas del Caribe. El verano pasado fue especialmente horrible, estuvo lleno de terceras partes, y este verano también ha sido desastroso, con apuestas fuertes que no han funcionado como Karate Kid, Robin Hood, El Equipo A, Noche y Día... -apunta Paco Fox-. El mayor éxito del verano ha sido Toy Story 3, que todo el mundo quiere ver, pero es una peli de animación. Y, por supuesto, Inception".

La sorpresa del año, Origen "es una película concebida para público adulto que ha levantado la chiquillería -reflexiona Fox-. Su éxito ha provocado que en Hollywood se estén empezando a replantear las cosas, que se piense de nuevo en hacer películas a partir de una historia original e ir dejando de lado las franquicias. Sin embargo, los efectos que Inception está teniendo en los estudios no los veremos hasta dentro de dos años".

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