El genio en el objetivo

  • El Museo Picasso Málaga exhibe 166 imágenes de 34 fotógrafos que tienen al artista y su imagen pública como protagonistas.

Hubo un Picasso que dirigió su implacable mirada al arte. Pero también otro que miraba a cámara. El mismo que se dejó retratar, el que abrió la puerta de su casa, de su estudio y de su intimidad a los fotógrafos, y el mismo que descubrió en la fotografía un instrumento válido para popularizar su figura y ayudar a crear el mito. Ahora quienes fueron testigos de ese protagonismo firman Conmigo, yo mismo, yo, la segunda de las cinco exposiciones programadas por el Museo Picasso Málaga para 2012, y que estará en sala hasta el 10 de junio.

Al entrar en la exposición, los pies del visitante se detienen sin remedo ante el primer sosias de Picasso. Ataviado con peluca negra y un sombrero de plumas indio, regalo de Gary Cooper, el malagueño posa de perfil para Douglas Duncan, que en 1960 inmortalizó esta imagen. Él sería uno de esos testigos del rol mediático que el artista cultivó y que convertía “a sus mujeres, su trabajo, sus payasadas o ideas políticas en públicas” además de usar “fragmentos escogidos de su vida privada para consolidar el culto a su personalidad”, como recuerda el texto de presentación que acompaña a esta imagen.

Organizada en colaboración con el Museum Ludwig de Colonia, y comisariada por la historiadora Kerstin Stremmel, Conmigo, yo mismo, yo. Retratos fotográficos de Pablo Picasso muestra 166 imágenes, muchas de ellas copias vintage, de 34 fotógrafos, entre los que se encuentran nombres como Robert Capa, Brassaï, Henri Cartier-Bresson, Lee Miller y Man Ray.

“El punto de partida de esta exposición es cómo se representa Picasso en la fotografía desde el inicio de su carrera hasta los años 60”, detalla Stremmel, para detallar una iniciativa que llega a Málaga tras su paso por Colonia y que viajará posteriormente al Museum für Kunst und Gewerbe de Hamburgo, donde se mostrará del 2 de agosto al 28 de octubre .

Aunque muchas de estas instantáneas ya forman parte del imaginario colectivo picassiano, tanto el director del MPM como la comisaria de la muestra subrayaron la trascendencia de una exposición inédita como tal. “Habrá un antes y un después, porque nunca se había hecho hasta ahora un trabajo de este tipo y nunca se habían reunido tantas fotografías de tantos autores fotografiando a Picasso”, sostuvo José Lebrero. En este sentido, Stremmel recordó el trabajo de Brassaï “que hizo una serie con imágenes de esculturas del malagueño y logró que esa faceta suya se divulgara”, subrayó.

La fotografías proceden de la extensa colección del Museo Ludwig pero también de colecciones públicas y privadas, como el Reina Sofía; el Atelier Robert Doisneau de Montrouge (Francia) y la Fondation Henri Cartier-Bresson de París, entre otras.

Picasso con Françoise Gilot, Picasso en su taller de cerámica de Vallauris, Picasso sentado junto a sus hijos, Picasso con sus amigos de la bohemia parisina y hasta Picasso disfrazado de Popeye. Picasso como caleidoscopio de todos los Picasso posibles.

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