Daniel Guzmán. actor y director

"Para mí, el guión y la dirección actoral son lo más importante"

  • Comparte escenario en el Alameda con Miren Ibarguren, María Castro y Alex Barahona en 'Dos más dos'

Daniel Guzmán al recibir la Biznaga de Oro en el Festival de Málaga de 2015. Daniel Guzmán al recibir la Biznaga de Oro en el Festival de Málaga de 2015.

Daniel Guzmán al recibir la Biznaga de Oro en el Festival de Málaga de 2015. / Jorge Zapata/efe

-Dos más dos es una adaptación de una película argentina sobre intercambio de parejas, ¿cuáles son los riesgos de llevar el cine al teatro?

-Bueno, depende. Hay películas que son mucho más adaptables, son mejor adaptables, y otras que tienen muchas complicaciones y directamente no se pueden adaptar. Cuando es una función como Dos más dos, que es una de las comedias más taquilleras en Argentina, no tienes muchos decorados y generalmente todo está en el texto, el conflicto está en el texto y la comedia está en el texto y en las situaciones que propone suele ser más fácil. En este caso ha habido una adaptación muy fiel a la película y trasladando un poco nuestra idiosincracia y nuestras costumbres y las conductas de nuestro país, de nuestra cultura, pero en el fondo no difiere tanto, en el fondo al final son historias universales que se trasladan de un país a otro y con la que te identificas rápidamente.

La vida es a veces un poco complicada, y desconectar una hora y reírte es uno de los placeres más grandes"A todos los personajes yo los intento entender de fuera a dentro y de dentro a fuera"

-¿Por qué cree que funcionan tan bien las comedias de parejas entre los hispanohablantes?

-La comedia siempre es un género en el que uno puede canalizar muchas cosas, a través de la risa y del sentido del humor. Realmente la vida es a veces un poco complicada y desconectar durante hora y media y reírte pues es uno de los placeres más grandes de la vida, e identificarte mucho con tus relaciones que ves en el teatro y en el cine muchas veces parte de tu vida reflejada en la historia de los demás, entonces entiendes a través de historias tu propia vida, y te cuestionas cosas e intentas avanzar. Por eso creo que es una herramienta no sólo de ocio sino educacional muy importante, muy interesante y con mucho poder de evolución del ser humano, porque las personas dan diferentes puntos de vista, y si encima es a través del humor pues mejor.

-¿Muestra la obra una partición entre un modelo nuevo de relaciones y otro antiguo?

-Yo creo que no, que no es nuevo. Yo creo que esto viene desde los romanos, o sea, de diferentes civilizaciones y tradiciones y culturas. La monogamia no está establecida como tipo único de pareja, como única forma de relaciones entre personas. Hay muchas sociedades, muchas culturas y cada vez más parejas -aunque es un poco tabú- que suelen llevar a cabo relaciones sexuales más allá de la pareja convencional. Es verdad que la Iglesia se ha encargado un poco de fijar mucho, sobretodo para oprimir o para controlar, sobretodo al género femenino. Ha tenido mucha culpa en eso de intentar buscar un tipo de relación que pudiera a través de la fidelidad, de las relaciones matrimoniales a través de la Iglesia, poder crear un vínculo de mayor control sobre el individuo y las personas, sobre el hombre y la mujer.

-¿Cuánto de Daniel Guzmán hay en el personaje de esta función?

-A todos los personajes yo los intento entender de fuera a dentro y de dentro a fuera. Es un proceso en el que yo intento las razones, los motivos y las circunstancias de los personajes que yo llevo a cabo para hacerlos de una manera coherente y creíble, y luego hay otra parte que además de entenderlos, pues más que de esa introspección o reflexión o de entender porqué hace las cosas, hay algunos casos que me identifico. Y luego hay otro proceso de dentro a fuera en el que uno aporta aspectos y valores de su vida para ponerlos en la piel del personaje. Yo siempre intento para hacer personajes creíbles una mezcla entre personaje y lo que yo le pueda aportar personalmente porque el vehículo o la herramienta para llevarlo a cabo soy yo, por eso intento que haya una simbiosis.

-Hace unos años sorprendió como director con A cambio de nada, ¿volverá a ponerse al mando?

-Sí, estoy en ello. Ahora estoy desarrollando mi siguiente película que espero poder empezar a rodar a finales de este año y luego a la vez estoy desarrollando una serie sobre esta película, sobre el mismo tema, sobre el mismo personaje, que será posterior. También estoy trabajando en una película como actor, Bajo el mismo techo, y la verdad es que bien, pues intento combinar el trabajo de dirección con el trabajo actoral todo lo que puedo y si los proyectos tienen interés intento embarcarme y combinarlo. También tengo por ahí un proyecto de teatro que me han ofrecido dirigir, y estoy ahí dándole vueltas.

-Hacer una película y luego una serie parece una decisión más propia de grandes productoras y plataformas...

-No es por una cuestión solamente empresarial. Me apetece hacer primero una película y que sea a lo mejor el pistoletazo de salida o el primer apoyo, la base de una serie. Más que nada es porque en una película no me da tiempo a contar todo lo que sé de este personaje y todo lo que está relacionado con esta historia. Es un personaje y una historia inagotable que necesito desarrollarlo también en una serie.

-¿Es más fácil dirigir si se es actor?

-Sobre todo tiene una asignatura tan importante como es la dirección actoral y de ahí el trabajo con el actor, pues tiene una preparación de todos esos años que te has estado preparando y que has estado trabajando. Entonces, en el fondo eso es algo que suma muchísimo, porque en el fondo dirigir es contar una historia, es sobre todo un texto, una dirección actoral y una imagen. Para mí el guión y la dirección actoral es lo más importante.

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