hace pop en el Teatro Cervantes

  • Los escoceses presentan a las 20.30, con más de 600 entradas vendidas, las canciones de 'Man-made' (2005), al tiempo que repasarán su repertorio

Ya es una larga historia la de estos escoceses, que disco a disco se han hecho hombres. Man-made (2005) es el último trabajo de los afamados autores de Bandwagonesque (1991), uno de los álbumes más populares de los salidos del sello indie inglés Creation. El cuarteto llega madurito a su actuación de esta noche en el Teatro Cervantes, pero es de esperar que sus canciones sigan siendo juveniles pildorazos de power-pop, con ecos de Big Star y The Byrds.

Norman Blake, Francis MacDonald, Gerard Love y Raymond McGinley llevan juntos desde finales de los 80, imperturbables al paso del tiempo y de las modas -que en alguna ocasión les fueron favorables-, y lo que traen a Málaga es ya un trabajo algo antiguo, Man-made (2005), disco que grabaron en Soma con la dirección de John McEntire, cabeza pensante de Tortoise. En sus doce canciones todo sigue igual y se puede rastrear las huellas de Big Star, The Byrds, The Beach Boys y Badfinger.

No son los nuevos temas los que han logrado que Teenage Fanclub lleve más de 600 entradas vendidas, lo que su público espera es que repasen el repertorio que a golpe de estribillo formaron con álbumes como Thirteen (1993), Grand prix (1995), Songs from northern Britain (1997) o Howdy! (2000).

Teenage Fanclub debutó discográficamente en 1990 con A catholic education (1990), pero fue al año siguiente, con un disco de guitarras saturadas, cuando la banda alcanzó la fama -en Estados Unidos actuaron con Nirvana en el programa Saturday Night Live-.

Con Thirteen, la banda se encontró más suelta y volvió a girar hacia el pop más clásico, algo que Grand prix y Songs from northern Britain -su último éxito, que alcanzó el tercer puesto en la lista británica de álbumes más vendidos- reforzarían con producciones más cuidadas. Por desgracia, el gran público les dio la espalda y desde Howdy! -apenas alcanzó el número 33 en el Reino Unido y Sony se negó a publicarlo en Estados Unidos- sus lanzamientos discográficos han sido escasos y comercialmente irrelevantes, aunque a ellos parece no importarles.

Además de desarrollar su propio trabajo, la banda también ha colaborado con Jad Fair, una de las luminarias del indie estadounidense. Words of wisdom and hope es el álbum que grabaron juntos en 2002, un extraño ejemplo de spoken word y power pop.

La banda con la que siempre se relaciona a Teenage Fanclub, además de con The Byrds, es BMX Bandits, grupo del fenómeno indie de principios de los 80 conocido como C-86, que les precedió y del que formaba parte Francis MacDonald -Sean Dickson, luego líder de Soup Dragons, era su compañero-. Pura historia pop.

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