Los instantes de fragilidad de Díaz Barbado llegan a Málaga

  • · Galería Isabel Hurley: Paseo de Reding, 39. Viernes y sábado de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 21:00. La galería Isabel Hurley exhibe hasta el 14 de junio 'Naufragios', una quincena de fotografías y pinturas de la artista granadina salpicadas de materiales orgánicos

En manos de un artista el espacio es un concepto con el que reinventar mundos. Sus límites desaparecen desde el momento en el que la imaginación toma asiento. Para Mª Ángeles Díaz Barbado (Granada, 1969) la oscuridad que intuye le sirve como lienzo. Hasta el 14 de junio exhibe en la galería Isabel Hurley Naufragios, una quincena de piezas (algunas tridimensionales) entre fotografías y pinturas que plasman instantes de fragilidad.

"Utilizo siempre los fondos oscuros como si dibujara con luz, de forma que configuro un espacio a partir de esa oscuridad, a veces arquitectónico", explica la autora. En técnica mixta sobre tela, madera y papel reposan los motivos elegidos por Díaz Barbado, con los insectos y los materiales orgánicos como eje vertebral.

En una de las fotografías construye una suerte de lluvia de uñas sueltas que traducen para la artista el paso del tiempo a través de su propio cuerpo. "Y se crea una paisaje de constelación y misterio", añade. Para atrapar a una libélula en la telaraña, Díaz Barbado recurrió a propio pelo. "Lo anudé en agujas y lo até luego sobre un fondo de terciopelo dentro de una caja de madera", comenta. En otra de las piezas, con el esmalte plateado sobre fondo negro tan recurrente en su obra, la artista construye un tríptico fotográfico con tarántulas.

La idea del naufragio cierra el bucle argumental con la serie de fotografías y lienzos que tienen el mar como protagonista. Embravecido, con las olas volcando su enfado en una orilla imaginaria, el mar se presenta en su estado más tortuoso. "Me gusta la idea del naufragio presente en el espíritu del romanticismo del siglo XIX", expresa.

Tras esa ausencia de color, tan sólo interrumpida por la presencia inerte de los animales, late una tensión, donde se presiente o intuye cada una de las catástrofes contenidas en las piezas. Su obra podría remitir a cierto minimalismo o, como apuntan desde la galería "al Arte Povera, en su vertiente humanista y existencialista, aquella que rescata los objetos más humildes y efímeros con el aporte de una sobrecarga estética y la descontextualización".

El orden y la pulcritud, característicos de su modo de hacer, se evidencian en la predilección por las series, en las que sistematiza fenómenos en una secuencia cronológica, o marca el ciclo vital de los objetos o los seres que utiliza. El empleo de agujas y alfileres, el juego de simetrías, repeticiones y escalas y el carácter multidisciplinar de su creación sitúan la obra de Díaz Barbado en el terreno del neoconceptualismo.

Licenciada en Bellas Artes por la Universidad de Granada en 1992 realizó su tesis doctoral en la Universidad de Castilla-La Mancha acerca de la relación conceptual entre el cuerpo, el tiempo y la muerte en el arte contemporáneo. Desde 1992 expone de forma individual en diferentes galerías de Granada, Cádiz y Sevilla.

En 1995 Díaz Barbado ganó el primer certamen de Artes Plásticas de Unicaja y, un año después, recibió el Premio Federico García Lorca de Pintura que otorga la Universidad de Granada. Además, la artista fue merecedora en 2006 de una beca Iniciarte, las ayudas a la producción artística de la Junta de Andalucía.

Actualmente, Díaz Barbado vive a caballo entre Málaga y Granada. Imparte clases de Pintura a los alumnos de tercer ciclo de la Facultad de Bellas Artes de la UMA, pero su centro de operaciones radica en su ciudad natal.

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