'El intercambio' de Ignacio Nacho: la posibilidad comercial de un cine de autor

  • El director malagueño presentó ayer fuera de concurso su largometraje, una comedia agridulce protagonizado por Hugo Silva, Rossy de Palma, Pepón Nieto, Natalia Roig, Salva Reina y Mara Guil

El equipo de 'El intercambio', ayer, en el Muelle Uno; sí, Ignacio Nacho es el que lleva los ojos vendados, como ante un pelotón. El equipo de 'El intercambio', ayer, en el Muelle Uno; sí, Ignacio Nacho es el que lleva los ojos vendados, como ante un pelotón.

El equipo de 'El intercambio', ayer, en el Muelle Uno; sí, Ignacio Nacho es el que lleva los ojos vendados, como ante un pelotón. / jorge zapata / efe

Quien haya visto una película como Poliedro (2005), largometraje mudo de corte experimental, o un documental como Mocito Feliz: el famoso desconocido (2013), por no hablar de cortos como Libertad provisional (2001) y Casa Paco (2002), tendrá bien claro que Ignacio Nacho (Málaga, 1972) es un cineasta con un mundo propio en el que caben muchas cosas. Ese mundo se conserva, intacto, en El intercambio, el largometraje que presentó ayer en la sección oficial del Festival de Málaga, fuera de concurso, y que protagonizan Hugo Silva, Rossy de Palma, Pepón Nieto, Natalia Roig, Mara Guil, Salva Reina y Paco Tous. De entrada, el filme se acerca a la comedia a través de una historia de intercambio de parejas, muy al gusto de un público no precisamente minoritario; pero, al contrario de la versión teatral, representada hasta este mismo mes en el Teatro Alameda, luce un tono bastante más oscuro y un final bien distinto.

"Te aseguro que tenía muchas reservas sobre si mantener o no un determinado sello", explicó ayer Nacho a Málaga Hoy, "pero aunque me lo proponga, no puedo renunciar a mi condición. Como cineasta soy un completo autodidacta, soy un analfabeto, así que trabajo desde la intuición más absoluta. Aunque intentara desentenderme, mi lenguaje está subordinado por ese instinto y esto ya lo condiciona todo. Desde luego, mi intención era hacer una propuesta interesante, con parlamentos y diálogos que no fueran una mera concatenación de gags, que hubiera un colchón donde reposara todo con cierta solidez. Pero quería hacerlo sin titubear, siendo plenamente honesto conmigo. Sería genial llegar a mucho público, pero no voy a renunciar a mi óptica, porque si lo hiciera me traicionaría. Afortunadamente, el elenco ha sido muy permeable y se ha dejado manipular con mucha valentía, porque no era fácil enfrentarse a esos personajes. Había que ir de frente en cada plano, en una película como ésta si te quedas a medias la has cagado". En este sentido, El intercambio trasciende el terreno más consabido de la comedia, pero también ésta era una exigencia que el director y guionista había asumido desde el principio: "Quería que la película atravesara muchos paisajes. Que un espectador pudiera estar riéndose mientras otro llora o pasa miedo. El protagonista transita por muchos vericuetos, hay momentos muy divertidos pero otros son duros, a veces hasta desagradables. La obra de teatro era mucho más amable, con un final muy bonito; pero en la película, al final, todos terminan desolados y solos, y la que más sufre es la que más ama".

Insiste Ignacio Nacho también en que no habría podido emprender este viaje con un reparto distinto: "Hugo Silva, Paco Tous y Pepón Nieto habían trabajado mucho tiempo en Los hombres de Paco, son muy amigos, y eso facilitó mucho las cosas. Rossy de Palma se incorporó después con mucha naturalidad, vino todo muy rodado, como en un efecto dominó. Sí sabía ya desde el guión que iba a estar Natalia Roig porque el papel de Eva lo escribí para ella y de hecho ésta fue la única condición que puse a los productores; estaba seguro de que bordaría el papel como lo ha hecho. Salva Reina y Mara Guil, por su parte, hacen un trabajo fantástico, sin medias tintas. Tenían claro que había que tirarse a la piscina y se tiraron. Han sido muy generosos". Sobre su crecimiento personal como director, más allá de la oportunidad de trabajar con un elenco de semejante trascendencia, Ignacio Nacho apunta un matiz revelador: "Cada vez le doy menos importancia al movimiento de la cámara y más al discurso del actor. Me he convertido en un director más sereno".

Para los protagonistas de El intercambio, la llegada a un mundo tan libre en sus formas y exigente en su fondo como el de Ignacio Nacho no sólo resultó sencilla sino, más aún, una oportunidad para compartir una experiencia única. Rossy de Palma destaca que el malagueño "es un director muy meticuloso, puntilloso. Desde el minuto uno lo tenía todo clarísimo y sabe comunicar muy bien lo que quiere. Su mundo, tan surreal, es maravilloso. Y su lectura sarcástica del asunto de la vida matrimonial es fabulosa, muy valiente. Yo habría ido más lejos, la verdad, pero él no me ha dejado". Hugo Silva destaca que ya la primera lectura del guión "me sorprendió mucho. Me daba la impresión de que estaba leyendo algo realmente nuevo. El intercambio es un poco una película laboratorio, y eso me parece muy interesante porque al cine español le hacen falta cosas nuevas". Y Pepón Nieto comparte la apreciación en los mismos términos: "Desde el principio entendí que ese sello tan distinto que los personajes presentaban en el guión era una cuestión de identidad. Sabíamos que estábamos haciendo una película especial porque teníamos detrás a una persona con un universo propio y muchas cosas que contar, y eso, lamentablemente, no pasa mucho. Cuando se trata de hacer comedias, a menudo parece que da igual quién dirija porque se trata de hacer reír sin más, pero aquí la comedia es algo muy distinto. No se trata sólo de reír".

En cuanto a la dirección de los actores, Natalia Roig subraya que Ignacio Nacho "creó entre nosotros el clima que necesitaba la película para los ensayos. Es cierto que es un proyecto muy personal, pero siempre nos ha hecho sentir muy cómodos. Tiene las cosas bien claras y eso nos hace sentir que estamos amablemente dirigidos". Y Mara Guil añade: "Hacer cine con Nacho es como jugar. A veces puedes sentir que no sabes muy bien a dónde va el proyecto, pero él disipa de un plumazo todas las dudas, inspira mucha confianza".

Tras la buena acogida por parte del público ayer en el Festival de Málaga, su equipo espera que la película pueda llegar a las salas con una distribución a la altura. El mismo Ignacio Nacho apunta que hay ya un interés notable en algunas empresas del ramo para que así sea, y Rossy de Palma deja caer que ya ha propuesto la película a algunos distribuidores franceses a título personal. Larga vida, pues, a El intercambio: un cine personal para todo el mundo es posible.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios