literatura

La novela de un pulpo lector y polisexual

  • Francisco López Barrios presenta su nuevo libro, 'Amado pulpo', hoy a las 19:30 en el Ateneo de Málaga

El escritor y periodista cultural Francisco López Barrios. El escritor y periodista cultural Francisco López Barrios.

El escritor y periodista cultural Francisco López Barrios.

Shunga es un vocablo japonés de origen chino que significa "imágenes de primavera", siendo "primavera" una metáfora común para el acto sexual. Durante siglos circularon estampas en las que explícitas escenas describían relaciones sexuales de todo tipo, incorporando en ellas a los más variados actores de la sociedad japonesa, como los miembros de la clase comerciante, samuráis, monjes budistas e inclusive seres fantásticos y mitológicos. En 1814, el artista Katsushika Hokusai realizó la famosa xilografía erótica El sueño de la esposa del pescador en la que, siguiendo la estela de otros ilustradores que comenzaron a trabajar el tema en el siglo XVII, muestra a una joven buceadora entrelazada sexualmente junto a dos pulpos.

Esa misma imagen -que a finales del siglo XIX y gracias al desarrollo del japonismo inspiró a artistas europeos como Rodin y Picasso- ilustra la portada del libro Amado pulpo, la última novela de Francisco López Barrios.

La xilografía es casi un resumen del argumento de la obra, porque el escritor granadino narra en la novela las reflexiones de un pulpo humanizado por su capacidad auditiva, sus aventuras y sus amores polisexuales. "El protagonista es un pulpo de Málaga que puede oír y se fija en los niños que le preguntan cosas a los padres. Ambientada en la playa de El Palo, el animal va relacionando las letras de las latas de atún que tiran los pescadores, los letreros de los chiringuitos... Y poco a poco aprende a leer", cuenta López Barrios sobre el punto de arranque del texto.

"Es un pulpo considerado anormal por sus congéneres, porque rompe las barreras de la incultura", prosigue el autor sobre este cefalópodo fabuloso, aunque el periodista cultural extiende su fascinación a toda la especie: "Los pulpos son los animales más inteligentes del mundo marino. La gente no lo sabe pero pueden andar". Por eso, su protagonista realiza incursiones en la playa y "busca y va ocultando revistas y cosas. Así va poco a poco leyendo".

Pero sus particularidades van más allá de poder escuchar y leer, porque como los de la tradición shunga, es "un pulpo polisexual": "Tiene una novia pulpo hembra y luego conoce a una chica de Málaga con la que termina teniendo una relación íntima".

Aunque la malagueña "se lo lleva a vivir con ella", lo cuida y le cambia el agua, "él termina desengañado de los humanos, aunque con la esperanza de que la cultura y la educación puedan cambiar algún día las relaciones de las personas y las personas con los animales". Porque, las extravagancias de este cefalópodo no se centran en sus peripecias sexuales, el autor destaca que es la historia de "un coleccionista de palabras".

El motivo que le ha llevado a escoger tan especial protagonista está a caballo entre la tradición japonesa y sus vivencias personales. "He elegido el pulpo porque me gusta la pesca y los toros. Voy un poco a mi aire. Un día pesqué un ejemplar de cinco kilos y antes de dar fin a su vida nos quedamos los dos mirándonos" relata el autor, que también es conocedor de las estampas niponas a través de su repercusión europea. "En España no se conocían mucho hasta que a principios del XX, para la Exposición Universal de Barcelona, se trajo una exposición de pintura shunga como la de la portada, a la que se incorporó Picasso, que tiene varios cuadros de mujeres manteniendo relaciones sexuales con pulpos".

Con una decena de obras a sus espaldas, así como muchas horas y páginas de periodismo cultural en medios locales y nacionales, para contar las vicisitudes del pulpo el escritor ha vuelto a escoger Dauro, editorial en la que repite después de Todos los besos que nunca pude darte, que obtuvo el Premio Andalucía de la Crítica en 2016.

En esta ocasión, no sólo vuelve a demostrar su saber hacer, también la singularidad de una trayectoria inclasificable. "Los críticos dicen que soy un escritor fuera de modas y de tendencias, que voy por un camino muy personal. Esta novela confirma esa idea. Yo mismo me quedo sorprendido con las cosas que me pasan", reconoce López Barrios sobre la singularidad de Amado pulpo, una obra que además es "un prodigio de construcción y dominio del arte narrativo", en palabras del catedrático de Literatura de la Universidad de Granada Antonio Sánchez Trigueros.

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