"La palabra perdida, la palabra única, secreto del amor..."

  • La obra teatral 'La tumba de María Zambrano' rinde homenaje a la autora en Madrid

La tumba de María Zambrano, la obra de Nieves Rodríguez que puede verse en el Teatro Valle-Inclán de Madrid hasta el 11 de febrero dentro de la programación del Centro Dramático Nacional, está inspirada en las últimas palabras que la pensadora pronunció cuando recibió el Premio Cervantes en 1989: "La palabra perdida, la palabra única, secreto del amor divino-humano". Al conocer esta evocación, Rodríguez se "emocionó" por cuanto sus palabras revelaban que María Zambrano, después de medio siglo de exilio tras la Guerra Civil, seguía inmersa en su particular búsqueda. Bajo la dirección de Jana Pacheco, La tumba de María Zambrano cuenta en su reparto con Aurora Herrero, Daniel Méndez, Irene Serrano, Isabel Dimas y Óscar Allo. El montaje adopta un tono de "surrealismo mágico" que sus artífices han necesitado para relatar una trama que no es una biografía "aunque si tiene vocaciones biográficas", apuntó Rodríguez en declaraciones a Efe. "Eso es lo que viene a hacer al teatro, seguir buscando su última palabra, y esa palabra es paz, que es la palabra que no encontraron los que vivieron en el siglo XX, que fue un siglo violento. Y también es una palabra que ella sigue buscando", puntualizó la autora del texto. Así, la obra tiene como "única función servir de antesala a un encuentro con María Zambrano". "Es un paisaje de experiencias, emotivo, donde la razón tiene que jugar otro papel, tiene que estar en otro lugar, y ojalá lo hayamos conseguido, ese ha sido nuestro reto constante porque de conseguirlo creo que habríamos llegado a alcanzar algo de razón poética", matizó Rodríguez sobre esta obra creada sin tempo donde situarla.

Protagonizada por Aurora Herrero (quien dará vida a María Zambrano en su edad adulta) Isabel Dimas ( en el papel de su hermana Araceli) y Daniel Méndez (que se mete en la piel del padre de la pensadora, Blas Zambrano), La tumba de María Zambrano cuenta también con dos niños Óscar Allo y Carolina Lapausa, una "licencia" de la autora para "despertar el mundo de los niños y de los adultos". Precisamente es Allo (en el papel de niño hambriento) quien abre la obra invocando a la filósofa leyendo: "Levántate, amiga mía, y ven", el epitafio que puede leerse en su tumba veleña, tomado del Cantar de los Cantares.

Por su parte, Pacheco afirmó que la intención de la puesta en escena, donde se combinan varios lenguajes, es "trasladar la razón poética a la terminología del sueño" con una premisa: que estéticamente esa razón poética suba al escenario mediante "una especie de realismo mágico" que pondrá a dialogar, por ejemplo, a los actores con los amados gatos de Zambrano. Pero también han llevado la poesía de la palabra de Zambrano al cuerpo de los actores mediante el movimiento escénico y la música, una suerte de "burbuja que sube y baja e invita a soñar" que también contará con documentos sonoros de la propia protagonista. La obra, una coproducción entre el Centro Dramático Nacional, Volver Producciones e Ibercover Studio, se presenta también como un "viaje personal que se convierte en político" porque, tal y como subrayó su autora, hay una parte de la razón poética de Zambrano que se convierte en política. Aunque se trata también de una puesta en escena que pretende reivindicar la figura de la autora de Los bienaventurados (1979) entre el público más joven. "Zambrano no está suficientemente estudiada", señala Rodríguez al respecto.

En declaraciones a Málaga Hoy, Nieves Rodríguez explicó que La tumba de María Zambrano saldrá de gira tras su estancia en Madrid y que Málaga se erige como "ciudad idónea" para acoger alguna representación, aunque aún no hay fechas concretas.

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