Los quites a la palabra (y a la política) para calentar la fiesta

  • La ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, pronunció ayer en los jardines del Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos el pregón de la feria taurina

A las 21:00, mientas la banda de música de la Archicofradía de la Expiración entonaba los primeros sones de Pan y Toros, de Barbieri, la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, saludaba ayer desde el balcón del Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos convertida ya en pregonera de la feria taurina de Málaga 2008.

Antes de su discurso, el presidente de la entidad, José María Gómez Aracil, recordaba cómo "con el lenguaje taurino incorporado a lo cotidiano, es referencia obligada recordar a Alejo García", en referencia al pregonero de 2007, fallecido recientemente. "Nos dejaste saliendo por la puerta grande", apostilló. Seguidamente, Gómez Aracil quiso agradecer a Magdalena Álvarez haber accedido a lidiar "con un toro llamado pregón".

Posteriormente, el presidente de la Diputación Provincial de Málaga, Salvador Pendón, se detuvo para hacer un voto "de manera especial por que se repita el lleno absoluto en los festejos sin picar durante cuatro tardes", en alusión a las faenas de las jornadas dedicadas a las Escuelas Taurinas. Asimismo, Pendón hizo hincapié en la necesidad de acometer obras en la Plaza de Toros de La Malagueta, unos trabajos que, admitió, desea iniciar en 2009.

Por su parte, la presidenta del coso malagueño, Ana María Romero, pidió la primera ovación de la tarde "a esa pluma maestra del toreo que fue Alejo García". A continuación, confesó sentirse honrada por presentar a una mujer "que no da una faena por perdida" y que "con sus palabras traza el camino de las sensaciones más sobrecogedoras que se dibujarán sobre un albero, el de La Malagueta". Para finalizar, Romero terminó de ensalzar las virtudes de la pregonera con un "si fueras torera, serías, sin lugar a dudas, José Tomás". Completó la mesa presidencial en los jardines del Colegio el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, que contribuyó a elogiar la profundidad, historia y categoría de la fiesta.

Elegante, vestida de grana y blanco, la protagonista de la velada, Magdalena Álvarez, visiblemente emocionada, calificó de "inmensa suerte" poder pronunciar el pregón en su ciudad natal. Una vez hecho el "paseíllo de agradecimientos", la pregonera anticipó su discurso con un torero "va por ellos, y que Dios reparta suerte". La ministra subrayó que la Feria de Málaga "tiene en su feria taurina un importante apoyo, hasta el punto de que no podríamos entender unos festejos de nuestra capital en agosto sin buscar los tendidos de La Malagueta cada tarde en torno a las siete". No dudó, en este sentido, en destacar la "referencia nacional" que es la feria taurina, ni en recordar las colas "que en estos días se han formado delante del coso del Paseo de Reding: todos coincidiremos en que hay una enorme expectación en torno a las corridas". En su aplaudida disertación, Álvarez comparó la política con la tauromaquia: "Se lidia también, con la derecha y la izquierda, aunque yo estoy más cómoda al natural".

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