Virginia García del Pino. directora

"Si todos saliésemos a la calle, cambiarían muchas cosas"

  • La cineasta presenta esta tarde 'Improvisaciones de una ardilla', corto documental que reflexiona sobre la situación política nacional

García del Pinto, ayer, antes de la entrevista. García del Pinto, ayer, antes de la entrevista.

García del Pinto, ayer, antes de la entrevista. / nacho sánchez

Artista y docente en el Máster de Documental de la Universidad Autónoma de Barcelona, Virginia García del Pino dirige Improvisaciones de una ardilla. Un original cortometraje documental que se podrá ver esta tarde a las 19:30 en el Teatro Echegaray. Imágenes de políticos españoles comentadas por el filósofo José María Esquirol forman la base de esta película que ha pasado ya por festivales como Zinebi o Punto de Vista y que tras Málaga irá al D/A en Barcelona y Documenta Madrid.

-¿Le interesa mucho la política?

-Sí. De hecho, las imágenes parten de un rodaje que realicé durante un año y medio, entre 2015 y 2016, en las campañas de las dos elecciones generales. En ambas estuve realizando un seguimiento de Alberto Garzón. Fue muy emocionante e interesante -y quizás acabe esa película algún día- pero durante la campaña me di cuenta que había muchos tiempos de espera. Así que decidí grabar lo que ocurre durante esos tiempos muertos.

-José María Esquirol tiene también un papel muy relevante en la obra.

-Le sigo desde hace muchos años. De vez en cuando acudo sus clases en la universidad como oyente, leo sus libros, acudo a algunos de sus cursos... Yo quería hacer una película que acabara otra persona, así que hice el montaje y me puse en contacto con él para ver si podía venir un día a casa a comentar unas imágenes. Me dijo que se las enviara, pero yo quería que él improvisara, que contara lo que le fuese saliendo en cada momento.

-¿Y qué contó?

-Pues muchas cosas. Lo interesante es que todo lo que dice es lo que creo que pensamos todos, pero lo expresa mucho mejor.

-¿Qué ha aprendido en este rodaje sobre la política?

-He entendido que también hay personas que se toman en serio la política. La premisa de seguir a Alberto Garzón era esa, la de alguien en quien creer, ya que fue el líder de partido más valorado durante mucho tiempo. Los políticos son necesarios, hay alguien que tiene que organizar la vida en comunidad. Pero ha llegado un momento en el que sólo piensan en el voto y la política se ha convertido todo en una estrategia publicitaria con discursos vacíos de contenido.

-Sin embargo, como muestra su película, los medios dan cada vez más cobertura a la actualidad política.

-Nunca había llenado tantos espacios de televisión. La Sexta Noche, por ejemplo, tiene muchísima audiencia. E incluso la prensa rosa está rellenando su contenido con política. Se ha creado un circo que hace que todos participemos de él.

-¿Y qué parte de responsabilidad tienen los medios en la creación de ese circo?

-Yo creo que los periodistas hacen su labor, que es informar. Ellos no tienen ninguna culpa. Quizás sí los que dirigen los medios, los poderes en altas esferas. Pero los periodistas hacen su trabajo, esperan a que pase Rajoy y que no diga nada como siempre... pero al menos puedan hacer la pregunta. De hecho, me parece muy interesante porque ahora preguntar a Rajoy ya es como preguntar a la Pantoja: sabes que nunca te va a contestar, pero le lanzas la pregunta aunque sea desde lejos. Es algo que se ha inventado la prensa rosa, convirtiendo la pregunta y la no respuesta en noticia. El periodista quiere informar, es lo que creo. También creo que los que dirigen los medios están ya casi obligados a lanzar información continuamente y eso hace que se llegue al absurdo. Hay tantas noticias, tan rápidas, que importan cada vez menos. No hay reflexión.

-Esquirol dice que hay demasiada atención en esas palabras vacías cuando ahí no está lo importante. Entonces, ¿dónde está lo importante?

-Lo importante es lo que los políticos hacen con la comunidad para la que trabajan. Y eso es lo que no vemos, lo que brilla por su ausencia.

-¿Por qué no lo hacen?

-Algo hacen, sí. Aunque mucho lo hacen mal. Pero también todo el tema de corrupción tan exagerada que vemos continuamente, la cantidad de imputados -sea cual sea el partido- tampoco ayuda. No ayuda a que alguien se pare a reflexionar a ver qué pasa realmente. La verdad es que parece que no hacen nada, que por otro lado tiene sentido: creo que cuando se legisla mucho se gobierna mal.

-¿Y todo esto tiene solución?

-Yo creo que sí. Por un lado, creo que todavía deberíamos tener fe en nuestros políticos. Aunque me da mucha pena lo difícil que es creer en ellos. Y, por otro lado, también creo que todo empieza por nosotros y nosotras: comprometerse es difícil y no te lo ponen fácil, pero hay que intentarlo. Nos cuesta, nos animamos, nos comprometemos un tiempo, pero luego lo dejas porque lo das por imposible. Ahora estoy, por ejemplo, muy alucinada con los jubilados de Bilbao que están cada día manifestándose. Me gusta verles resistir. Ellos vivieron una lucha diferente y necesaria y ahora parece que no lo es, pero lo es. La gente lo da por imposible, pero eso no es verdad. Yo he hecho esta película para que la gente piense que es posible. Si todos saliésemos a la calle, cambiarían muchas cosas. Y yo me incluyo ahí.

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