"Uno solo no puede cambiar el mundo, pero puede empezar"

  • El psicomago llega al Teatro Cervantes la próxima semana con un taller colectivo en el que invita a la participación del público

El polifacético Alejandro Jodorowsky visita la próxima semana la ciudad y se instala durante dos días, martes y miércoles, en el Teatro Cervantes, con un taller colectivo en el que el público es también protagonista. En una entrevista concedida desde su casa en París desgrana este proyecto y su recién finalizada película La danza de la realidad.

-Viene a Málaga con un cabaret místico, un taller colectivo que va más allá de una simple obra de teatro.

-No es una obra de teatro, no es una conferencia; es un taller, ejercicios para el todo el mundo. No es el espectador pasivo que no hace nada, sino que él es el actor. Yo propongo una serie de ejercicios para desarrollarse espiritualmente y salir de problemas interiores, de la angustia, de tantas cosas que estamos viviendo hoy, ¿no? Como una sanación colectiva.

-Hablando de sanación, quizás la más urgente sea la de la corrupción, pues no pasa un día sin que algo nuevo relacionado con estos casos vea la luz.

-Si usted quiere cambiar el mundo, no puede cambiarlo; tiene que comenzar a cambiarlo. Cómo va a cambiar usted el mundo solo. Tiene que comenzar, eso sí que puede hacerlo. Y para comenzar a cambiar el mundo, hay que comenzar a cambiarse a sí mismo. Entonces, lo que yo propongo es una acción interior: ¿cómo venzo mis límites? Y, ¿cuáles son mis límites? Esos límites que nos impone la familia, la sociedad y la cultura. Eso es lo que tenemos que ver para llegar a una libertad interior, que nos permita ser felices, un poco más, hasta dónde se pueda.

-En este taller, ¿queda algo de aquel Movimiento Pánico que creó junto a otros artistas hace ya unos cuantos años?

-El único Movimiento Pánico que queda soy yo [risas], en movimiento. Lo que uno hace es el producto de toda una vida, de una experiencia; pero no estoy aplicando yo el pánico ni el surrealismo. Ya me salí del arte, es una especie de arte colectivo, de sanación colectiva, un intento. Y la experiencia viene muy bien. Yo comencé haciendo conferencias y cuando llegué a la idea de que no puedo cambiar el mundo, pero puedo comenzar a cambiarlo, empecé a dar conferencias, pero gratis, y la gente venía. Yo hablaba, pero poco a poco empecé a intercambiar con el público acciones y la gente comenzó a actuar; hasta que por la experiencia llegue a la conclusión de que todo el mundo puede actuar, no sólo los que se atreven, sino también los más tímidos. Y nació este taller, que es algo muy nuevo, nadie ha hecho algo así.

-Llega con él por primera vez a Málaga, pero ya lo ha puesto en práctica en otros lugares.

-En Chile hice uno, vinieron 6.000 personas, porque era un teatro muy grande, el Teatro Caupolicán. Yo nunca creí que iba a venir tanta gente, claro que yo trato de poner unos precios que sean lo más bajos posible, para que todo el mundo pueda hacerlo. Yo hice esto como talleres que duraban dos o tres días, pero descubrí que era muy caro para la gente, porque para un taller yo tengo que ir a otro país, los aviones, los hoteles, la gente que lo organiza... Hasta que llegué a la solución, tratando de aplicar esto a un teatro, que se puede hacer muy bien, que es posible para todo el mundo. Dura dos horas.

-Además de este proyecto, tiene recién finalizada una nueva película, La danza de la realidad.

-La acabo de terminar, pasado mañana la muestro a unas cuarenta personas por primera vez, porque me he demorado un año y medio. Estoy muy contento porque fue como una especie de colaboración muy fuerte, colectiva. La hice en la ciudad donde nací, en Tocopilla, que durante 80 años no ha cambiado, no hay un solo edificio nuevo y es ahí donde yo viví y todo el mundo colaboró, toda la ciudad; entonces es interesante, es una experiencia que va más allá del arte de nuevo, es psicomagia. Vamos a ver qué pasa con ella.

-¿Habrá presentación en el Festival de Cannes?

-Estamos viendo. Nos van a contestar de aquí a un mes.

-Recientemente, se ha cumplido un año de muerte de Moebius, con el que mantenía una gran amistad y del que todavía se recuerda ese intento por parte de ambos de lograr una adaptación para la gran pantalla de la obra de Frank Herbert Dune.

-Curiosamente, hay un americano que hizo un documental sobre Dune, muy interesante, que probablemente salga a la vez que mi película, donde se muestran los proyectos, los actores, los dibujos, todo esto. Y se va a saber qué fue de aquel proyecto. Hay animación en ciertas partes, muy interesante, de verdad.

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