Daniel Casares. guitarrista

"Es vital tanto el viaje al centro del flamenco como la búsqueda de otros lenguajes"

  • El artista volvió anoche a desgranar los temas de su 'Picassares' en la segunda muestra 'Flamenco EÑE'

Daniel Casares, ayer, tras la prueba de sonido en el auditorio del Museo Picasso. Daniel Casares, ayer, tras la prueba de sonido en el auditorio del Museo Picasso.

Daniel Casares, ayer, tras la prueba de sonido en el auditorio del Museo Picasso. / javier albiñana

Durante estos tres últimos días el flamenco se ha apoderado del Museo Picasso gracias a la segunda muestra Flamenco EÑE organizada por la SGAE para promotores internacionales. El guitarrista malagueño acudió ayer al encuentro.

-¿Participa en la muestra porque aún es necesario abrir puertas internacionales al flamenco?

Siempre cuesta mucho más abrirse camino con un instrumento que con una compañía de baile"La vida me ha puesto delante a grandes músicos de otros estilos y para mí es muy enriquecedor"

-Siendo guitarrista siempre es necesario mostrarse y que te vean. Siempre cuesta mucho más abrirse camino con un instrumento que con una compañía de baile o de cante. Los guitarristas tenemos que aprovechar este tipo de ocasiones para poder mostrar nuestro trabajo.

-¿Este evento está más enfocado al cante y al toque porque el baile se exporta mejor?

-Sí, claro. Es una buena propuesta porque es una manera de ayudar a los formatos menos comerciales. Si grandes festivales y programadores vienen aquí para interesarse por lo que estamos haciendo en la parte más instrumental, bienvenido sea. Lo bueno es que llegan con ganas de escuchar algo nuevo, más experimental, y eso para músicos que están haciendo grandes cosas desde un lenguaje flamenco es muy importante, es una gran oportunidad.

-¿Y qué panorama se están encontrando estos programadores internacionales?

-Hay cosas muy interesantes. El primer día estuvo Ricardo Moreno, que para mí es uno de los grandes músicos actuales que está haciendo cosas interesantísimas, hoy [por ayer] hay mucha guitarra, está Raúl Rodríguez, que es un fenómeno y un músico al que admiro muchísimo. Somos todos artistas con mucho que decir y muchas ganas e ilusión puestas en nuestros propios trabajos.

-Usted viene con Picassares...

-Sí, con mi último trabajo. Tengo muchos proyectos, ando metido en un montón de espectáculos, pero Picassares es el formato más flamenco, donde me siento más cómodo y creo que es lo más acertado para presentar en esta propuesta.

-¿Qué tal ha funcionado el disco desde que se lanzó a finales de 2015?

-Pues afortunadamente está gustando mucho y no está pasando desapercibido con el tiempo. Con mi experiencia discográfica he aprendido que lo más normal es que cuando sale el disco, los tres o cuatro primeros meses se hable mucho de él, obviamente por la promoción, pero después empieza a desaparecer. En este caso a Picassares le está ocurriendo lo contrario, cada vez se descubre más y la gente me lo sigue pidiendo, hemos tenido que volver a hacer otra serie de fabricación.

-¿Qué ingredientes tiene este último trabajo para aportar esa diferencia?

-Bueno, uno ya lleva unos cuantos añitos en el mundo de la música y en ese tiempo aprendes cosas y rectificas errores. Creo que me pilla en un buen momento musical, es una razón matemática, tengo más experiencia ahora que hace diez años. Limas asperezas, te das cuenta de los fallos que no quieres volver a cometer, sobre todo a nivel de producción. El disco también tiene colaboraciones de mucha importancia, Miguel Poveda, Dulce Pontes, Lulo Pérez, Antonio Martínez Ares... Un punto muy a favor del disco porque todos tienen sus seguidores y eso repercute para bien en Picassares.

-¿Usted es un artista que siempre está en búsqueda?

-Por supuesto. Soy de la opinión de que la búsqueda tiene dos caminos y hay que abarcar ambos. Hay mucho por buscar y por encontrar dentro del flamenco más tradicional, mucha información en la que seguir ahondando, es una fuente inagotable. Por lo tanto, esa búsqueda dentro de nuestro propio lenguaje de la forma más tradicional hay que tenerla presente. Y por supuesto está el camino de las otras músicas, de otros lenguajes, de alimentarte de otros sitios, de otros músicos. Yo tengo mucho de eso porque la vida me ha puesto delante a grandes músicos de otros estilos y eso para mí es muy enriquecedor. Toda esa información te la llevas a tu propio lenguaje, la haces tuya y de la manera más honesta y más digna empiezas a aportarle cosas a tu lenguaje flamenco. Es vital tanto el viaje al centro del flamenco como la búsqueda de otros lenguajes.

-¿Con qué quedarse y qué hay que desechar?

-Pues ese filtro ya es muy personal de cada uno. Se va entendiendo lo que es positivo para ti, lo que te vale o lo que ya tenías asumido y, por tanto, no te va a aportar nada nuevo.

-¿Está aún con el rodaje de Picassares o ya preparando cosas nuevas?

-Siempre digo que la música tiene que estar viva, un tema nunca se termina de cerrar. Picassares no es el mismo que cuando lo presenté, siempre hay arreglos nuevos, cambios, tiene que ser así. En cuanto a otros proyectos presenté hace poco más de un mes en el Teatro La Maestranza de Sevilla el nuevo espectáculo Palo Santo y ando preparando la gira para 2018 con este espectáculo. Este año estamos en gira con el Concierto de Aranjuez y La Luna de Alejandra. Tenemos un verano cargadito, no me puedo quejar.

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