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AMARGO FINAL DE UNA HISTORIA SOLIDARIA

La solidaridad recibida por Javier Ramírez, un parado de 50 años con una minusvalía que asegura le impide trabajar no podrá evitar el desahucio de su familia (cinco hijos en edad escolar) del piso de alquiler que hasta ahora le pagaba un generoso donante anónimo. La ayuda dejó de llegar y aunque Javier y los suyos subsisten gracias a un subsidio de 426 euros y a la ayuda de dos vecinas que les dan alimentos, mañana perderán su casa. Él y su esposa Silvia tienen cinco hijos de 16, 12, 10, 9 y 5 años. Una dura historia que refleja la crudeza de la crisis.

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